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”Soy el tipo de amigo que hasta te ayudaría a esconder un cadáver, pero si me traicionas, recuerda: sé cómo esconder un cadáver”

araceli ramos Araceli Ramos fue encontrada dentro de un bolsón, atada de pies y manos, luego de 11 días de intensa búsqueda.

“Me lo van a tener que probar”. Así, de este modo, el ex prefecto, Walter Vinader (principal sospechoso del asesinato) desafió a los investigadores del caso Araceli, cuando  lo acababan de detener.

Detrás de este hombre, exonerado de la Prefectura Naval, y con una causa penal por extorsión, podría esconderse una historia que lo coloca como un presunto psicópata serial, capaz de todo.

Lo investigan por tres casos puntuales. Por un lado, la desaparición de Araceli, por el otro, la desaparición de Aida Amoroso, y por otro lado, la muerte del hijo de esa mujer. Antes de ser echado de Prefectura, Vinader había denunciado a sus compañeros de fuerza por proteger prostíbulos de Puerto Madero.

El ex suboficial de la Prefectura Walter Vinader, fue desafectado de la fuerza en el 2006 tras denunciar a sus pares por presunta connivencia con la prostitución en el Puerto de Buenos Aires. En febrero de 2011 cuando la Policía lo detuvo para que cumpliera con una de las penas -de tres años de prisión- a la que había sido condenado por falsificar documentación para sacar un crédito que nunca pagó, se le secuestró un bolso. Allí, Vinader llevaba una masa y varias fotocopias de afiches en los que atacaba con frases hirientes a una mujer. A partir de los datos que había en el panfleto, los policías localizaron a la mujer, quien reconoció que había mantenido una relación amorosa con Vinader, pero que lo había dejado porque era violento. Según esta mujer, cuando decidió poner fin a la relación, él comenzó a acosarla. Finalmente Vinader fue condenado por extorsión a dos años y diez meses de prisión a raíz de la denuncia de esa mujer. Pero Vinader no sólo está imputado por el asesinato de Araceli sino también está sospechado por la desaparición de Aída Amoroso (86), quien fue vista por última vez a mediados de septiembre y era la madre de un amigo suyo fallecido en circunstancias extrañas y fue cremado y el certificado de defunción estaba en poder de Vinader. El imputado, al ser detenido, se encontraba en libertad condicional cumpliendo condena por la extorsión a su ex pareja. Esta mañana, el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, lo calificó de “asesino serial” y consideró que “mirándole la cara te da miedo”. “Por suerte se detuvo a este delincuente; es un criminal que debe tener más de cuatro o cinco muertos”.

Según el perito Luis Vicat, Vinader no es un asesino serial. “Es un psicópata perverso, un homicida compulsivo. El asesino serial es el que mata según un patrón y sigue un ritual. Este hombre nació, creció y va a morir siendo un psicópata”, aseguró el perito. Vicat aclaró: “Vinader es una persona con un bajo indice de tolerancia a la frustración, una persona con una violencia contenida que en su caso se disparó de esta manera. Evidentemente tenía una capacidad de fascinación con la que logró atrapar a las víctimas para cometer al menos el homicidio de Araceli, porque se lo está investigando por otros delitos más”. “Es típico del psicópata frases como la que dijo Vinader cuando lo detuvieron por el caso Araceli quien disparó que iban a tener que probárselo. Es típico de esta gente tener la necesidad de aumentar la apuesta. Si analizamos su perfil de Facebook vemos que Vinader escribe frases temerarias -”Soy el tipo de amigo que hasta te ayudaría a esconder un cadáver, pero si me traicionas, recuerda: sé cómo esconder un cadáver”– y se muestra con un uniforme que no es ni de la fuerza a la que él perteneció”. concluyó.

Fuente: https://psicologiajuridicaforense.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=1894&action=edit&message=6&postpost=v2

La perito que lucha contra la injusticia

Vázquez muestra una colección de proyectiles que, luego de ser revisados por ella, permitieron esclarecer varios casos.  / Julián Bongiovanni

Fue un asesinato brutal en medio de una glamorosa fiesta de 15 años.

Un poco borracho y totalmente enceguecido, el homicida, un acaudalado comerciante de la sociedad salteña, llevaba más de media hora persiguiendo a su víctima, un chico de 16 años, de origen humilde, que aquella madrugada sólo había atinado a esconderse, en cuclillas, detrás de un auto. Así lo había encontrado su perseguidor, el padre de su novia, que aquella noche trágica cumplía los 15. Agazapado e indefenso. Y en esa posición infantil, a menos de un metro de distancia, le disparó a quemarropa y lo fusiló. Sin anestesia, sin resistencia y sin motivo.

Quizá porque el caso traía a la memoria colectiva el crimen de María Soledad Morales o porque la pelea era tan desigual como la catamarqueña, lo cierto es que el crimen de Luciano Giunta, en Salta, a fines de los 90, se convirtió en un policial de esos que mantienen en vilo al público y se instalan, por largos meses, en las tapas de los diarios.

Fue en medio de esa pelea de David contra Goliat, cuando alguien recomendó traer a una experta desde Buenos Aires, capaz de reunir pruebas irrefutables para presentar ante un tribunal de provincia, sensible a las señales emitidas desde el poder y, con seguridad, temeroso de condenar a un personaje influyente. Era la licenciada en criminalística Cristina Vázquez, un perito todoterreno, como fama de avezada investigadora y de ponerse la camiseta de los casos que investiga, hasta llegar a su esclarecimiento definitivo.

Quizá porque es una pionera en su área -fue la primera mujer perito que empezó a trabajar en forma independiente en la Argentina-, desde que empezó su carrera le tocó participar en casos resonantes. Por ejemplo, el de Fontana-Tiraboschi, un escándalo de los ochenta, que terminó con la carrera del popular conductor Jorge “Cacho” Fontana.

-Le digo que no se preocupe, hombre, que aunque no tenga plata, mi hija lo va a ayudar igual… ¿Me oye? Mi hija va a viajar, no importa que no le pueda pagar. Tranquilizaba, por teléfono, la mamá de Cristina Vázquez, cuando una tarde de 1999 llamó el padre del chico salteño, pidiendo ayuda.

“Es que hace veinte años la resolución de los casos dependía casi exclusivamente de la intuición del juez -dice esta morocha apasionada, que empezó a estudiar ya de grande, y hoy ronda la madurez-; hoy, en cambio, tenemos la base científica suficiente como para resolver potencialmente cualquier delito. Y aquellos que no se resuelven son los que no se investigan bien.”

Mientras terminaban su carrera en la UBA, que hoy ya no existe a nivel universitario -actualmente, la criminología se imparte en institutos de la Gendarmería Nacional o de la Policía Federal-, se practicaban, por primera vez en el país, pruebas de ADN para intentar dar con la identidad de un asesino: el debut fue en 1988, con el caso de Jimena Hernández, la nena de 12 años que apareció muerta en el fondo de una pileta de natación. El episodio, sin embargo, nunca llegó a esclarecerse, entre otras cosas porque guardaron la malla manchada con semen en una bolsa de nylon y así se arruinó la prueba de ADN. Se supone que fue por ignorancia.

Claro que, cuando le tocó el caso salteño, la criminalística había avanzado años luz desde aquellos tiempos iniciáticos. Aterrizó en el Norte muy segura, cargando un esqueleto en miniatura dentro de su cartera (lo lleva siempre para las pericias balísticas), sabiendo que se enfrentaría a una sociedad machista, y a los poderosos de turno. Pero eso no le importó.

“Nunca fue el dinero lo que me movilizó en esta profesión; de hecho, cuando soy perita de oficio empiezo pidiendo 300 pesos para los gastos, y el trabajo te lo pagan a los premios. Te aseguro que no hay satisfacción más grande que ayudar a la gente y ver cuando se hace justicia. Una siente que se ganó una cucarda. Como en el caso del asesinato de este chico, que era sano y hermoso, hasta que un tipo poderoso, que se creía impune, lo mató.”

El asesino en cuestión había conseguido la mejor defensa que el dinero podía comprar. Sus abogados alegaban que el acusado había tirado al voleo, en la oscuridad de la noche, y bajo el efecto de la emoción violenta. La reconstrucción de la porteña demostró todo lo contrario: que el empresario había perseguido a un grupo de chicos de 16 años, que pocos minutos antes había hecho algunos desmanes menores en su casa (donde se festejaba el cumpleaños de su hija), y que después de buscar un arma, había fusilado a su víctima, con un disparo a 60 centímetros de distancia.

“Siempre leo cien veces las causas porque la verdad está en los detalles. Y leyendo, antes de la reconstrucción, me detengo en un testigo que dice: ?No le tirés al chango de remera roja´. Y ahí mismo me dio un vuelco el corazón porque, con esa frase mínima, se derrumbaba el argumento de que el homicida tiraba al voleo, y sin ver. Estaba escrito en la causa”.

La verdad está en los detalles, dice una de sus máximas profesionales. Y a veces, en detalles ínfimos, como puede ser un pelo o en una frase dicha al pasar. Hoy aquel hombre tan poderoso está cumpliendo 23 años de condena en una cárcel salteña. Y hasta su familia lo abandonó.

La criminalística suele confundirse con la criminología, aunque en realidad son dos profesiones diferentes. Mientras los criminólogos estudian la conducta criminal, la criminalística se enfoca en los peritajes. Esto también la diferencia de los abogados penalistas, que pueden defender tanto a culpables como a inocentes. Como perito de parte, la llaman personas que son acusadas en lugar de otro, es decir, quienes están presas por un delito que no cometieron. Esa es otra de sus obsesiones: remendar las injusticias de la Justicia, como ella dice.

“No sabés la cantidad de gente que es acusada por delitos que no ha cometido. Y cómo una cadena de errores humanos puede hacer que alguien pierda su libertad. Es tremendo, pero sucede. Una prueba que no se recogió bien, una falsa evidencia, un sistema judicial colapsado y la necesidad de cerrar rápido una causa pueden llevar a errores de interpretación.”

-¿Y quién puede terminar en la cárcel por un error?

-Cualquiera. Pero sobre todo el que cree que porque dice la verdad no debe demostrar su inocencia.

-¿Y matar bajo emoción violenta?

-Cualquiera. Pero sobre todo el que cree tener todo bajo control.

Su tarea consiste en interrogar a los testigos mudos: pelos, ADN, sangre, semen, restos de comida, manchas extrañas. “¿Sabés cómo se detecta el semen en la escena de crimen?”, suelta de repente, con la seriedad de quien desafía la resolución de una complejísima ecuación matemática. Y, ante el silencio rotundo de la cronista, enseguida responde: “Con luz ultravioleta?.Si vas a un boliche y pones luz ultravioleta, te quedás ciega”, bromea. Cuando investiga, tiene algunas otras obsesiones que pueden resultar extrañas para los legos: por ejemplo, que no le cambien el muerto del caso que está siguiendo.

-¿Por qué? ¿Es común que cambien al muerto?

Y, a veces, sucede?No intencionalmente, pero hay errores humanos. En Cromagnon o en la tragedia de LAPA, por ejemplo, se entregaron cadáveres equivocados. Siempre digo que hay que establecer un nuevo sistema de identificación y unificarlo, y no que sólo dependa de las huellas dactilares o del ADN, que sólo funciona por cotejo con otras muestras. Los dientes, por ejemplos, son tan únicos como nuestras huellas y además soportan temperaturas de hasta 1000 grados. Y si ya no hay dientes, siempre quedan las rugas palatinas, que también son marcas genéticas.

Mientras investigaba el crimen de un abogado, de 35 años, que aparentemente había sido envenenado por su esposa con talio -un raticida-, se fue sola al cementerio de Chacarita para cerciorarse de que el muerto que le iban a dar fuera el correcto: resultó que estaba enterrado al lado de la bailantera Gilda.

Lo desenterraron, cuando la familia empezó a sospechar que su muerte no había sido nada natural. De Chacarita se fue, junto al finado y la policía, para la Morgue Judicial, donde le practicaron una segunda autopsia. Analizando los cabellos del hombre -lo único que quedaba, después de seis meses enterrado- confirmó las sospechas de envenenamiento, que además le había producido un tipo de calvicie específica. Fue precisamente esa alopecia que Cristina descubrió mirando fotos de la víctima, lo que la hizo sospechar sobre una posible intoxicación letal e intencional.

Las mujeres matan, casi exclusivamente, por pasiones, explica, mientras que los hombres tienen un abanico más amplio: asesinan por encargo, por razones económicas, por competencia y también por venganza, cuando se sienten traicionados en el amor.

Los crímenes mafiosos son bien distintos de los pasionales, y no sólo en sus móviles: mientras los primeros se planifican, minuciosamente, antes de ser cometidos, los segundos se tapan torpemente después.

Cierta vez, cuando trabajaba con el cronista policial Enrique Sdrech, con quien investigó varios policiales mediáticos, le tocó analizar la extraña muerte de un chico, Pablo Arce. La policía afirmaba que había sido arrollado por un tren, pero sus padres no lo creían. Tenía una pierna y las manos amputadas. A Cristina le llegaron las manos del chico en una bolsita de plástico. Y tanta fue su impresión, que tardó media hora en abrirla, mientras los peritos oficiales la esperaban. Todos en la Morgue. Y allí, entre las uñas de las manos, había un pelo canoso, que la llevó a descubrir que la muerte de Pablo había sido un crimen mafioso y no un accidente ferroviario.

* * *No hay nada más sospechoso que la coartada perfecta o el testigo que se recuerda todo. La realidad le hizo saber que los testigos verdaderos se confunden y que, a veces, un acusado no puede demostrar fehacientemente qué hizo a la hora de un crimen, y no por eso es culpable. ¿Por qué suceden estas cosas? Porque la vida es desprolija, responde la perito. Claro que a todas estas intuiciones, las refuerza con rigurosas pruebas científicas.

Hace un par de años le tocó demostrar la inocencia de un hombre, que calificaba para el malo perfecto, tanto para los medios como para la Justicia: acusado de haber matado a una profesora de francés, que era su pareja, estaba preso en Caseros. Decían que había sangre y semen en su auto. Y que había salido del taller mecánico, donde trabajaba, para matar a la mujer.

Pero nada era como parecía en la superficie. En el Tribunal Oral ella logró convencer al fiscal y al juez para hacer juntos, en un auto, el recorrido que había hecho el supuesto asesino y allí se reveló que no le daban los tiempos para abandonar su trabajo, matarla y volver. Y más tarde, los peritajes revelaron que la sangre en su coche era, en realidad, de la carne para un asado y el supuesto semen de su pañuelo, mucosidad de un resfrío.

“Pero cuando la gente se convence de que alguien es un asesino, es muy difícil modificarlo. Y lo mismo le pasa a la Justicia, que hace una sola trama y descuida el resto. El caso de los Pomar es un ejemplo.”

Vive con su mamá, ya viejita, cerca del shopping Alto Palermo, en un departamento coqueto, pero sin estridencias. En su casa hay un muestrario de balas, de varios calibres; detectores de fluidos; un microscopio y presentaciones en power point de pericias grafológicas: su kit criminológico básico, digamos.

Divorciada de su primer marido, estuvo a punto de casarse otra vez, pero el romance terminó antes. Tampoco tuvo hijos, en parte porque el proyecto familiar no se le dio, y en parte porque se entregó con alma y vida a una profesión que la apasiona. Es común que sus clientes, y las familias que ayuda, se instalen en su casa para repasar sus dramas. Y, a veces, son las dos o tres de la mañana y estamos acá. La gente llora, viene con mucha carga de angustia; es muy duro, dice.

El living queda, de pronto, en silencio, y desde uno de los cuartos se escucha un hilo de voz. Suena como un lamento, o como una súbita preocupación. Es la mamá de Cristina, la histórica coéequipier voluntaria de sus aventuras, hoy retirada a raíz de su sordera.

-Cristina, Cristina?!.

-¿Qué pasa mamita?, le pregunta la hija con suavidad, pero sin alarma.

– ¿Estás segura de que esa chica con la que hablas es periodista?

CRISTINA VAZQUEZ

  • Quién es: es licenciada en criminalística y una pionera en el campo de la investigación científica criminal en la Argentina. Fue la primera mujer perito, que trabajó en forma independiente en el país, en casos policiales resonantes. Tiene, además, un máster en estupefacientes y es grafóloga forense.
  • Qué hace: interviene en los peritajes de todo tipo de delitos: asesinatos, violaciones, estafas, falsificaciones, asaltos. Su tarea es reunir pruebas a través de peritajes para ayudar a la Justicia en su tarea de esclarecer un hecho criminal y llegar a la verdad.

Fuente:  http://www.lanacion.com.ar/1267525-la-perito-que-lucha-contra-la-injusticia 

psicología forense

El perito psicológo forense, en el caso de los delitos contra la integridad sexual  de niños en el fuero penal, constituye una prueba testimonial.

Ejemplos de algunas preguntas al niño en la toma de testimonial.(Todo el Acto se video-filma, la conveniencia de la grabación en video, es para tener acceso a la entrevista cuantas veces sea necesario)

Presentación del Profesional y explicaciones necesarias

1-Preguntas filiatorias, luego se puede continuar con:

¿Sabes por qué estás aquí?

¿Alguien te dijo que tenías que contarnos algo importante? ¿Quién?

¿Alguna vez te pasó algo que no te guste?

¿Qué te pasó?

¿Con quien?

¿Alguna vez alguien tocó alguna parte de tu cuerpo? ¿Cuántas veces?

¿Recuerdas cuando fué? ¿Dónde fué? ¿Cómo fué?

Contame qué te pasó. Lo que mas recuerdes.

¿Se lo contaste a alguien? ¿A quien?

Otras preguntas que considere importante el Fiscal y las Partes.

Resulta muy importante tener en consideración lo manifestado por, Gutierrez en “Delitos Sexuales sobre Menores,” ediciones “la Rocca”…”que en los interrogatorios a Menores, Primero se debe ir de lo General a lo Particular utilizando en su mayoría preguntas abiertas (¿Qué sucedió).

2) Verificar si existe sensación de prepotencia por parte del entrevistador (Evidencia a través del hecho de hablar la mayoría del tiempo, interrumpir, comenzar a hablar o preguntar antes de que el niño termine de hacerlo, hacer sonidos o proferir expresiones de aprobación o disgusto ante lo escuchado, efectuar cambios intempestivos de tema, etc.) Son demostrativos de conductas  dominantes, apareciendo como una forma mas o menos sutil y cercana de sugestión.

3) No debe haber valoración alguna de respuestas in situ, ni tampoco expresión alguna que señale ponerlas en duda. El entrevistador debe aparecer calmo y acritico, sin perjuicio de su aporte ulterior, finalizada la entrevista y alejado ya del menor.

4)No repetir iguales preguntas, ya que ello podrá ser interpretado por el menor como una respuesta ante su error , y el consecuente pedido del mayor a que conteste algo distinto de lo ya dicho. Se podrá buscar mayor información sobre algo, pero evitando la insistencia que podrá interpretarse como una forma de inducir

5)El entrevistador deberá  mantener un tono constante de voz, sin teatralizar ni dar tinte dramático alguno a sus preguntas. Tampoco deberá remarcarse la importancia de una pregunta sobre otra.

6)Resulta conveniente, al comienzo de la entrevista, e inclusive repetirlo durante la misma, decirle al niño que lo que se le pregunta no ha sido visto  por el entrevistador, quien posee interés en saber lo ocurrido, explicando que se le consultará por ello y no porque se dude de su palabra.

7)Aparece como recomendable también que se verifique, a poco de iniciado el interrogatorio , la indicación al menor en forma de aviso, de que puede contestar simplemente no sé, ante alguna pregunta, cuando en realidad no lo sepa, indicándole asimismo, que en cuanto a lo que diga se limite a lo ocurrido-

8)Deberán ser evitadas las preguntas contaminantes, siendo una forma a veces imperceptible, el hecho de ir agregando en el paulatino interrogatorio, datos o escenarios que no han sido nombrados por la victima. El interrogador guiara la entrevista,  pero no corresponde que el material sea aportado por él.

Aquí cabria aclarar las tres o cuatros tramitaciones psíquicas que los menores abusados cursan a modalidad traumática (la primera la constituye la victimizacion sexual sufrida, la segunda tramitación psíquica a modalidad traumática se advierte en la crisis del develamiento, el niño y su verdad en el estamento judicial), en esta segunda tramitación psíquica a modalidad traumática deberíamos recordar que el niño comienza a vivir o a transitar situaciones penosas, muchas veces caóticas, ya que en muchos casos se lo trata de silenciar, se lo culpabiliza por la develación de su secreto, puede haber descreimiento de los adultos y en muchas ocasiones el propio rechazo de su madre o hermanos por la revelación de un secreto negado y sostenido quizás por años; la tercera y hasta cuarta tramitación del psiquismo infantil se puede observar en la peritación del menor y cuando existen otros llamados al Menor a testimoniar. Dichas tramitaciones psíquicas tienen su efecto traumático y  se compatibilizan con un psiquismo dañado.

En la Ley Nacional, podríamos decir que el Perito Actuante, al emitir opinión o información respecto de este Acto, estaría adelantando un juicio u opinión  y podría verse mucho mas contaminado y/o forzado su diagnostico pericial a posteriori, también podría ser objetado como Perito por la Defensa, para la realización de la Pericia, ya que se puede considerar que adelantó opinión.

Ha sucedido en ocasiones, previo a la audiencia de debate, que la Cámara solicite la re-peritación del Menor, y en casi todas las ocasiones solicitando nuevo Perito Forense y quizás también con nuevos Peritos de Control, lo que torna no solo complejizada la tarea, sino también  revictimiza  más al niño.

En nuestro Poder Judicial, no se realiza de esta forma, solo se toma la Testimonial, se la video-filma y no se emite juicio alguno respecto de este Acto, solo firman (la trascripción fiel de lo dicho obtenido del video) los Presentes en dicho Acto, a saber, Fiscal, su escribiente o amanuense, Abogados, Querellante y Defensor y en algunas oportunidades , de permitirlo el Fiscal, Peritos de Control de ambas partes .

Respecto de los Peritos de Control, y a pesar de que no Juran en el momento de la aceptación del cargo para el que han sido propuestos por las partes, por cambios producidos en el C.P.P, aunque sí lo hacen, si son llamados a Audiencia de Debate, sería muy recomendable que no fuesen los Terapeutas de un Menor a periciar  y mucho menos que adelante opinión escrita o testimonial, por la contaminación que se produce, según lo advierten Autores extranjeros en Manuales Internacionales como Ethical Practice Within Forensic Psychology Dr.Christopher Cronin,….lo inadecuado o inconveniente que es incorporarse –presentarse-inscribirse, en relaciones múltiples como Perito y Asesor o Perito y Terapeuta, por la contaminación que implica, por ej. Si se trata del Terapeuta de un Menor, este Menor puede sentirse presionado por su presencia e incluso para decir o recordar lo que trata en su consultorio, no son pocos los casos en que desgraciadamente se los prepara para la entrevista o pericia ya que, como Terapeuta no solo tiene una idea o diagnóstico realizado y por lo gral. transmitido a los padres e incluso haber presentado informe escrito a la Fiscalía, lo que se agrega al Exte, el que seguramente tratará de sostener por su adelanto de opinión, postura que esta Perito advierte se sostiene desde el narcisismo profesional, sin plantearse equívocos que todos tenemos, sin importar las consecuencias que ello trae aparejado

El Perito Forense inserto dentro del Fuero Penal, desarrolla una labor investigativa, por lo cual su posicionamiento frente a la temática que lo convoca, debe ser imparcial, neutro, objetivo a los fines de colaborar con  la Instrucción en el descubrimiento de la verdad real, es por ello que el posicionamiento frente a la credibilidad del discurso de la presunta victima o imputado esté siempre acotado a la demanda, no posicionándonos como terapeutas.

Aquí cabe esclarecer los roles del Psicólogo Clínico y los del Perito o Psicólogo realizando una tarea Psicojurídica.

El Psicólogo Clínico ,en su consultorio, trabaja con la conflictiva que una persona lleva a la consulta, en el caso de un menor, dicha conflictiva es expresada por sus progenitores o el progenitor que lo lleva a la consulta ,aquí no debe olvidar el profesional Psicólogo actuante que, si la temática que llevan a la consulta se encuentra judicializada o en vías de ello, no debe atender al Menor, salvo anuencia de ambos padres o consentimiento informado escrito del cónyuge, que no está presente, salvo que se encontrara detenido o con restricciones de visita al Menor, en ese caso el Psicólogo Clínico debe contar con autorización escrita del Juez o Fiscal que entiende en la causa. También debería tener especial cuidado y consideración de que se espera de El, ya que el que lo lleva a la consulta, puede estar necesitando o solicitando una certificación profesional, para accionar judicialmente en la causa que se trate.

En la Atención Terapéutica, se parte por lo gral. de la creencia prácticamente absoluta de lo que se trae a consulta, la credibilidad del testimonio no se acota, por lo menos nó ,en las primeras entrevistas, si la consulta fuera por un presunto abuso sexual ,el profesional no avezado o sin suficiente experiencia en la temática ,puede de manera imprudente, no intencionada ,fijar en la  psiquis de un niño, situaciones de abusividad sexual quizás no reales o inventadas por un adulto, lo que luego se convierte en Abusividad  Emocional, no solo producido por familiares del Menor sino por el Profesional tratante.

Adentrándonos en el tema de Delitos Contra la Integridad Sexual y del Perito Forense en el Juicio Oral Privado (privado, sin publico, para proteger la identidad y los derechos de la victima), podemos ser llamados, los Peritos actuantes, a declarar en la Audiencia de Debate; es decir en el juicio oral, que en este tipo de hechos se realiza a puertas cerradas, como se ha dicho.

El Juicio Oral o nuestra intervención en el mismo, lo debemos considerar como un encuentro de entrecruzamientos discursivos, el Jurídico y el Psicológico, mutuamente enriquecedores tanto para los Señores Magistrados como para los Peritos Psicólogos.

en virtud de la estrepitosa demanda judicial, desde hace ya mas de una década, de denuncias por esta temática,  viene excediendo al Servicio de Psicología Forense, no solo en la solicitud de su intervención pericial, sino en toda su participación en el proceso, resultando muy insuficiente la cantidad de peritos actuantes, aún mayor resulta esto en el Fuero Familia por la demanda de denuncias en Violencia Familiar, razón por lo cual deben apelar a los Peritos de Lista o de Oficio para la cumplimentación de la tarea que los desborda.

También se considera muy  necesaria la construcción de tres Cámaras Gessell más en el Fuero Penal para dar cobertura a la demanda en tiempo y forma.

Continuando con nuestra actuación en el Juicio Oral, en la sala donde se lleva a cabo el debate están presentes: los tres Magistrados (Camaristas) que integran una Cámara del Crimen , uno de ellos en calidad de Presidente, sentado en el centro, al costado  Derecho del Tribunal, se encuentra el Fiscal de Cámara (Ministerio Público Fiscal) representando  al Estado, a la Sociedad, de cierto  modo también a la victima, en su rol de acusador público y de actuación inevitable en el Sistema de Acusación, también puede estar a su lado el Querellante Particular (si la víctima o sus familiares, se han constituido en tal, representante del menor, legal y familiar); Esta figura da presencia y espacio a la víctima dentro del proceso penal.-del  lado izquierdo del Tribunal, se encuentra el o los Imputados (a quién o quienes se le atribuye la comisión de uno o más hechos delictivos) con sus respectivos Abogados Defensores.

Cada una de las partes mencionadas, pueden realizar preguntas al o  los Peritos que actuaron en la causa, respecto de su Informe Pericial, quiénes responden y fundamentan  con los conocimientos de su ciencia, su real saber y entender, los conceptos vertidos en su Informe Pericial, explicándoles de un modo claro, adecuando su discurso a la escucha, sin tecnicismos innecesarios, fundamentando acabadamente su escrito.

Es necesario advertir que la tarea pericial debe complementarse con una adecuada escucha que permita decodificar los requerimientos de los señores jueces y dar respuestas, teniendo un extremo cuidado en la terminología utilizada, que como ya dije debe cumplir la tarea de ser lo suficientemente clara y precisa, se debe escuchar, analizar, comprender e interpretar el lenguaje jurídico, el saber que se nos está solicitando, para poder responder con un lenguaje sencillo, preciso y comprensible para la generalidad de los presentes, dentro del marco de lo científico. Debemos tener presente que en la sala de audiencias no solo están los Magistrados y Funcionarios sino que, también están las personas peritadas y sus familiares, de allí que la escucha deba de tener en consideración lo solicitado, pero no desconociendo que la respuesta a su vez va  ser recibida por personas que no tienen conocimiento en psicología, que nuestra respuesta puede dar lugar a interpretaciones diferentes.

Debemos interpretar adecuadamente lo que nos están preguntando para poder permanecer en un lugar neutral, no adquiriendo compromiso con ninguna de las partes y tener presente que cada una de esas partes escucha lo que quiere escuchar, tomando de los dichos del Perito aquellos aspectos que le son útiles a su lugar, dentro del proceso.

El Perito, observa y escucha al  Fiscal y al Defensor como partes opuestas, mientras que el Tribunal requiere la mayor objetividad, neutralidad e imparcialidad para comprender y evaluar la acción del sujeto juzgado .El Perito siempre debe responder las preguntas que se le realicen, mirando al Tribunal, mas precisamente a quien preside el mismo.

En varios debates científicos de la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica, se puso a consideración (año 2001) la forma de ser llamados a testimoniar en el Debate Oral, ya que en algunas Provincias y también en la Justicia Nacional, Bs. As, los Peritos Forenses, eran llamados al Juicio oral, en calidad de Testigos. En la Provincia de Córdoba y desde la creación del Servicio de Psicología Forense, dicha modalidad se dejo de usar, llamándose a testimoniar a los considerados Peritos Psicólogos Forense (con Juramento Genérico de Ley) en calidad de Peritos  al igual que los Médicos Forenses.

Consideramos que: -TESTIGO, es aquel que observa a través de sus sentidos (vision, escucha, etc.), directamente un hecho determinado, es una observación presencial.

PERITO: en este caso, seria la persona que interviene posteriormente al hecho y que por solicitud del Señor Fiscal o Juez, a pedidos de las partes o no, y teniendo en cuenta los antecedentes reunidos en la causa que le aportan elementos adicionales a los ya obtenidos por su intervención directa en el acto pericial, donde se expide según su ciencia, no es considerado como observación presencial del hecho, la función entre otras, es la de brindar aportes desde nuestra ciencia, a los Señores Magistrados, aunque no vinculantes ,que lo puedan esclarecer en lo que hace al comportamiento humano

En el Ámbito Judicial es indispensable que el profesional que realiza la tarea pericial haya adquirido suficientes conocimientos específicos, científicos, técnicos y  experiencia para abordar dicha tarea. Se necesita disponer de conocimientos exhaustivos sobre las técnicas psicológicas, entrevistas clínicas, técnicas psicométricas,  proyectivas, y conocimientos suficientes y de permanente actualización de la psicopatología según textos de la O.M.S como el CIE 10 y de la psicología clínica, comprendiendo las exigencias en las que se encuadran los requerimientos del ámbito judicial.-

Es indispensable distinguir con claridad: el Acto psicológico asistencial y el Acto psicológico forense. Difieren, no solamente en los objetivos sino también y radicalmente en lo que hace al sujeto a quién se debe verdad; en el acto clínico es al consultante y en el acto forense al tribunal que lo solicitó.-

La realización de la Pericia Psicológica tiene como base el Psicodiagnóstico relacionado a una circunstancia puntual y concreta, que es el hecho investigado por la justicia. Se produce así el entrecruzamiento de dos discursos: el psicológico y el jurídico.-

El psicodiagnóstico implica un corte transversal en la vida de un sujeto, de ninguna manera longitudinal, recorte en el aquí y ahora de la subjetividad de un individuo.-

El dictamen pericial debe contener: Datos personales referidos a la persona sobre quién se realiza la pericia psicológica, Tribunal que ordena la medida, Nombre y Apellido del o las  Peritos actuantes (Oficial y de Control si los hubiere)   detalle de las Técnicas Psicológicas utilizadas y la respuesta a los ítems requeridos  por el órgano jurisdiccional solicitante.

En cuanto al contenido, el dictamen pericial debe ser:

1)         Competente:  al incorporar todas las características del sujeto que resultan significativas según el criterio del profesional;

2)         Claro: al explicitar los conceptos con un lenguaje sencillo, directo, evitando los término puramente técnicos propios de la psicología y describiendo todo lo necesario para una mejor comprensión de lo que se quiere transmitir;

3)         Consistente: al incluir inferencias ligadas entre si  ,que se basan en las hipótesis confirmadas a partir de las recurrencias y convergencias entre las entrevistas clínicas, las técnicas implementadas y del material disponible.

4)         LOS PERITOS ACTUANTES –“ TANTO EL OFICIAL FORENSE COMO EL PERITO DE CONTROL DEBEN:

5)         Poseer sólida Formación Técnica Científica en los casos de referencia sobre Psicopatología, Psicodiagnóstico  y Psicoterapia Infanto -Juvenil y el suficiente Ejercicio Profesional en ésta Area tan especial.

6)         Adecuada concepción Etica ,que permita proyectar una decisión racional del Peritaje en cuestión.

7)         La responsabilidad en la tarea, por sólido y vasto ejercicio de la misma y en el área,

8)         El ajustado rol e introyección de normas éticas de confidencialidad, con el debido archivo y resguardo del material producido.(no olvidar el secreto del Sumario)

9)         Revictimizar lo menos posible a las presuntas víctimas, sus familiares y familias involucradas,

En el caso de los delitos contra la integridad sexual la Pericia Psicológica puede convertirse en un elemento dirimente, ya que este tipo de hechos en su gran mayoría se cometen en la intimidad, no hay testigos, pueden ocurrir a lo largo de meses o años, pueden existir señales a nivel corporal pero lo más significativo y profundo se produce en el plano emocional. La mayoría de los pediatras y ginecólogos infanto-juveniles coinciden que es poco común que el abuso sexual, sin acceso carnal, cause lesiones físicas permanentes y observables.

Aquí desearía acotar que no en pocas ocasiones las demandas y depositaciones  en el Perito actuante, se pueden considerar masivas y extremas, lo que nos debe obligar a sostener posicionamientos muy firmes, de orden científico y ético, a fin de preservar la delimitación de nuestra intervención y de nuestra ciencia .

En oportunidades he tenido la sensación de que lo Señores Magistrados y Funcionarios, de manera inconsciente esperan y ansían, una Testimonial de un Menor comparada a la de un adulto, con secuencias, cronología, abundancia de detalles, etc.  aquí es muy recomendable explicar como comprender el timing del niño y su verdad

Es así que la labor del Perito Psicólogo reviste gran importancia en este tipo de hechos a través de los tres actos fundamentales que realiza en el proceso penal:

1) La recepción del testimonio del niño actuando como sujeto intermediario de        las Fiscalías de Instrucción o Cámaras del Crimen para lograr el relato del niño/a y del adolescente y el proceso pericial.

-2)-La Pericia Psicológica Completa tanto a presuntas Victimas como a Imputados –

3)La actuación del Perito o Peritos en el Juicio Oral Privado

Por todo ello, el relato de la víctima reviste suma importancia, depende de la capacidad de registro y almacenamiento de recuerdos en la infancia, de cómo impacta una situación traumática sobre un sujeto en desarrollo y de cuáles son los recursos con los que cuenta para comunicar lo que le está sucediendo

En los delitos contra la integridad sexual un punto que en muchas ocasiones resulta difícil de comprender para los representantes del derecho es la actitud del niño/a, aparentemente “normal” y si se quiere desenvuelta, lo que ocurre aún más en el caso de los adolescentes y las manifestaciones verbales que en ocasiones expresan hacia el agresor, cuando por ejemplo es el padre y dicen que lo extrañan y lo quieren. Ello puede obedecer a que no es real el Abuso o al uso del mecanismo de disociación que permite a las personas sobreponerse y continuar su vida, y también a  aspectos recilientes del Periciado.

Según varios autores, la ventaja que este mecanismo representa para la economía psíquica es permitir convivir, y sobre todo, sobrevivir, a situaciones altamente traumáticas conservando una adaptación aparentemente “normal” en el  entorno.

Bajo condiciones de sobrecarga extrema, la fisiología cerebral se modifica sustancialmente. La sobreestimulación bloquea la capacidad normal de absorber y almacenar información, provocando el proceso disociativo que separa a las experiencias abrumadoras del conocimiento consciente. Sus efectos son complejos: los recuerdos traumáticos  vivenciados por la persona se pueden “perder” de manera total o parcial, o ciertos fragmentos perceptuales se pueden conservar aunque quizá separados de sus consecuencias emocionales, permitiendo que los hechos conmocionantes  de difícil absorción o tramitación para el psiquismo queden (inadecuadamente) integrados a la historia personal como episodios de escasa significación. Posteriormente, estos elementos disociados pueden ser recuperados fragmentariamente como imágenes visuales, recuerdos corporales, sensaciones extrañas y/o como sentimientos o pensamientos intrusivos.-

La disociación es uno de los mecanismos defensivos mas implementados, frente a sucesos que desbordan la capacidad de elaboración del aparato psíquico, ya en situaciones victimológicas de todo tipo, desde el maltrato, abuso, accidentología, catástrofes naturales (Terremotos, explosiones, etc). la disociación en estos casos impide que la conciencia se bloquee, paralizando a la persona. Sin embargo, los sobrevivientes, superada la situación traumática y sin tratamiento adecuado, atraviesan períodos cargados de serias dificultades en el funcionamiento emocional.

Cabe mencionar que la disociación puede ser implementada o interpretada de diferentes maneras, como por ej. La disociación instrumental, que es a la que los profesionales Psicólogos apelamos para cubrir nuestro rol profesional; la disociación en estructuras  psicóticas, la persona se introvierte, pierde el índice de realidad y vive en su mundo interno,(la persona se disocia ,niega el entorno tratando de evitar la desorganización total y la ya intolerable angustia) en la histeria, fundamentalmente disociativa, personalidades múltiples y  de conversión,  en la psicopatía,(evita la culpa,) etc; podríamos explicar este mecanismo en las distintas patologías, “ lo que deseo advertir que no es un mecanismo específico del Abuso Sexual”.

Para finalizar, debemos ser muy prudentes con nuestros Informes Periciales, sobre todo en el momento de detallar Sintomatología, no olvidarnos que los síntomas son del área de lo subjetivo – signo ( lo objetivo) ambos permiten construir un Síndrome ,es decir un conjunto de síntomas y signos , interrelacionados dinámicamente ,desde los cuales puede accederse a un diagnóstico presuntivo de “enfermedad o trastorno”.

Diferentes Autores consignan series de síntomas y signos, de los cuales nosotros debemos ser muy cuidadosos y prudentes en la selección de los verdaderamente observados, e inferencias que realicemos de los mismos, desde los relatos de familiares en el levantamiento de Historias Clínicas, desde el material técnico administrado y analizado, ya que no existen técnicas específicas para la detección del Abuso, (en EE.UU al parecer existen técnicas proyectivas mas especificas sobre Abuso Sexual, las que a la fecha no hemos podido conseguir en nuestro país, se trataría de láminas similares al TAT o CAT, pero con elementos o escenas en las mismas, movilizadoras o quizás mas sugerentes respecto de poder proyectar desde la victima, contenidos traumáticos de tipo sexual, con mayor credibilidad desde lo vivido) ya que muchas de las enumeraciones sintomatológicas pueden ser patrimonio también de otras patologías y si bien desde las técnicas, se infieren o se proyecta determinada conflictiva, los mismos Tests  Proyectivos, se utilizan para detectar otras patologías; salvo el Psicodiagnóstico de Rorschach Infantil, por su riqueza y especificidades, aunque son escasos los Profesionales Psicólogos que lo manejan y lo saben evaluar correctamente.

Es nuestra aguda observación, infiriendo desde lo científico, pero teniendo en cuenta todos los elementos concatenados,  fundamentalmente aquellos que se repiten en las distintas pruebas psicológicas, nos llevarían a poder decir que se advierten tales o cuales síntomas o signos que producen en el menor un síndrome, que puede calificarse diagnósticamente en el espectro del Trauma.

Hoy sólo queda la modalidad de Jurados Populares de ocho miembros (ciudadanos Legos), más los tres Camaristas, no se implementa más el Escabinado. Según el Art. 23 de la Ley, los miembros del jurado, a excepción de los Magistrados, no están facultados para hacer preguntas tampoco a los Peritos, el Presidente no vota salvo que haya empate. La Ley y su articulado señalan claramente qué tipo de Juicios se pueden realizar, en el Escabinado la Cámara podía decidir.

Cuando la prueba es clara, en Delitos contra la Integridad Sexual de cualquier tipo, pueden realizar el Juicio Unipersonal

Fuente: http://www.jussanjuan.gov.ar/escuelajudicial/index.php/biblioteca/nuestro-material-de-estudio/163-jornada-de-capacitacion-en-camara-gessel?start=6