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Solange Grabenheimer, era una  joven de 21 años cuando  apareció asesinada en su PH de la localidad de Florida, su mejor amiga (Lucila Fend) es la principal sospechosa del crimen.

Así encontraron el cadáver:

Lucila (24) fue sometida a una batería de estudios psicológicos con el fin de determinar si su perfil es compatible con el de una homicida.El estudio psicológico lo realizó el perito Mariano Castex. El resultado fue que Frend tiene “personalidad psicopática”.

Según el driario “3.minutouno.com”,  la psicóloga forense Patricia Martínez Llenas, integrante del equipo de Castex,detallo que: “las personalidades psicopáticas, los psicópatas, tienen un tipo de temperamento agresivo, impulsivo o en cortocircuito, y son más proclives a cometer conductas delictivas

“Al no haber un conflicto intrapsíquico, al no haber una conciencia moral que  defina lo que es lícito y lo que no, esa persona no se cuestiona lo que hace.Cualquier otra persona al tener un prblema se siente mal, siente angustia. El psicópata en cambio actúa descargando toda la tensión interna en el mundo exterior”, explicó.

Al no haber una conciencia interna moral, leyes o una internalización de normas éticas, esa persona puede “llegar a matar sin pensar que está haciendo algo malo, porque dentro de su cabeza está bien”.

Según Martínez Llenas, un problema amoroso puede disparar al psicópata a descargar su tensión en forma violenta, porque el conflicto ocurre entre el mundo externo, entre “la realidad”, y su mundo interno pulsional e inconciente, lo que en psicología se conoce como ‘ello’, la parte más primitiva de las pulsiones agresivas y sexuales.

“Una personalidad así actúa de acuerdo a lo que va sintiendo. Cuando siente rabia, celos o bronca por la persona amada, actúa con pulsiones agresivas y destructivas. No tiene moral, no tiene culpa, acciona y reacciona según sus propias apetencias. Va a poner agresión en el afuera y llegar a una actitud criminal causando lesiones, tanto leves como moderadas o graves”.

Martínez Llenas también explicó que la legislación considera al psicópata imputable y responsable de sus actos, “consideración en eterno debate, ya que una personalidad como tal presenta evidentes trastornos” y por eso “se torna riguroso en extremo hacer un estudio cabal y profundo, caso por caso”.

Pero por otro lado el sitio de noticias  Infobae.com afirma que los peritos dicen que Lucila Fend no es una asesina. Las pruebas psicológicas y psiquiátricas apuntan que la muchacha no tiene perfil psicópata. Esto esta explicado brevemente sin dar nombres de los psicológos ni ningún otro dato. La familia de la víctima expresa que Lucila pudo haberse preparado para realizar los test y así fingir en sus respuestas. La abogada defensora de la familia dijo: la chica parece haber estado preparada para los tests y tiene el perfil de una psicópata”. “Además, los peritos oficiales no tomaron en cuenta varios aspectos de la causa que son clave para el análisis del perfil de la imputada, como la pelea que tuvo con un ex novio”, agregó . En tanto, fuentes judiciales indicaron a Télam que al fiscal de la causa, Alejandro Guevara, le llamó la atención que Lucila se negara a realizar el Test de Relaciones Objetables (TRO) de Phillipson, en el que los peritos podrían haber ahondado en las relación interpersonal de la imputada y la víctima y en el que se podría haber determinado si Lucila mintió durante los peritajes.

Según el informe presentado por la psicóloga de parte de la querella, Patricia Inés Martínez Llenas, -al que Télam tuvo acceso- “se observa en la peritada un perfil de fingimiento, donde no quiere mostrar aspectos de sí que puedan comprometerla en el presente proceso penal”.

“Se muestra reticente, desconfiada, a la defensiva, tratando de mostrar un aspecto virtuoso de sí misma. Para esto último se vale de recursos histriónicos -teatralidad- lo que muestra también una tendencia manipulatoria, egocéntrica y dominante”, agrega en su informe Martínez Llenas.  Si bien, según fuentes judiciales, la perito oficial de la Asesoría Pericial de San Isidro, Florencia Grinspun, y la psicóloga de parte de la defensa, Ana María Cabanillas, llegaron a la conclusión de que Lucila no presenta alteraciones morbosas de su personalidad y que su perfil no es el de una psicópata, Martínez Llenas llegó a conclusiones diferentes.

“Puede decirse que en la personalidad de la peritada podrían expresarse, dependiendo del nivel de estrés psicológico por el que atraviese, pasajes al acto psicopáticos que puedan involucrarla en situaciones que no pudo prever”, dice la perito de la querella.

En sus conclusiones, Martínez Llenas define la personalidad de la chica como “narcisista, manipuladora, con tendencia a minimizar situaciones que puedan comprometerla, con falta de sentimiento de culpabilidad y con un predominio de mecanismos de proyección, negación y disociación”.

En otro tramo de su informe, la experta de la querella hace referencia a la hipótesis que mencionó Lucila cuando se le preguntó qué pensaba respecto al crimen de su amiga Solange.

“Creo que fue una venganza contra el padre, tiene negocios turbios en Warnes, es impulsivo, le pegó a ella, a la madre. Tiene narcotraficantes que lo rodean, tiene matones que trabajan para él. Para mí hubo alguien siguiéndola, Sol se sentía muy ansiosa, muy nerviosa, ella sabía que la seguían”, dijo Lucila en las entrevistas.

“Se puede observar en el relato de Lucila la creación de una hipótesis criminal donde el culpable estaría ligado al entorno del padre de la víctima… Se puede relevar el uso del mecanismo de defensa de proyección, que consiste en colocar lo ‘malo’ fuera de sí, en un otro…, siendo esto la modalidad defensiva más típica de las personalidades paranoides y psicopáticas”, considera.

Entonces, la pregunta es: ¿Lucila es o no psicópata?

El informe de Martínez Llenas decía que Lucila tiene rasgos psicopáticos, algo opuesto a lo que concluyó la pericia oficial y Cabanillas. Cuando el juez Oscar Zapata le preguntó por qué con los mismos test la perito de la querella llegó a conclusiones opuestas, Cabanillas contestó que pudo haber una “pérdida de la objetividad”.
 También aseguró que Lucila no presentó signos de “máscara u ocultamiento” y dijo que “jamás” se puede preparar a una persona para este tipo de test.

Según las ultimas noticias:

La autopsia psicológica apunta a un crimen pasional de autoría femenina:

La autopsia psicologica fue realizada a la víctima. Este estudio psicológico relaciona el comportamiento y los factores emocionales de Solange en los días previos  a la fecha en la que falleció.

“Las evidencias nos llevan a sospechar que Solange estaba inserta en una ambiente rodeado de secreto y misterio, vinculado a cuestiones íntimas y no explícitas, ya sea en cuanto a su entorno familiar, como a su sexualidad”, dijo la licenciada Sandra Musumeci en su informe al que tuvo acceso Télam.

“Su preocupación apuntaba a descubrir su propia personalidad, a la búsqueda de nuevos intereses y proyectos y a reordenar su escala de valores. Generando esto una serie de cambios actitudinales que ocasionaron diversas situaciones conflictivas con su entorno, especialmente con su compañera de convivencia (Lucila Frend)”, agregó.Según la perito, “el motivo no parece el lucro, es muy probable que los motivos hayan sido pasionales o para silenciarla, quizás provocados o impulsados por la dificultad y resistencia del agresor para aceptar las opiniones y los cambios que Solange”.
“Resultaría poco probable que el/los autor/res hayan sido de sexo masculino, por la dinámica de los métodos utilizados no se puede descartar el sexo femenino”, concluyó Musumeci.

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La revista Para Ti logró entrevistar a Lucila Frend:

–¿Esa noche volviste a ver a Sol?
–Volvió de lo de Santi, muy alterada, a eso de las 22.30. Nerviosa me contó que había tenido un altercado con Esther, la mucama de su novio. Aparentemente, dos meses antes, esta mujer, de unos 50 años, lo había acosado. Sol la habría enfrentado y Esther la habría zamarreado en la cocina, le habría tirado del pelo y le habría gritado: “Me querés cag… el laburo. ¡Te voy a matar!”. Fue una situación bastante violenta. Sol tenía mucho miedo. Yo le pregunté si esta mujer conocía la dirección de casa, me respondió que no e intenté tranquilizarla. Sol estaba molesta porque sentía que Santi no reaccionaba, que no hablaba con sus padres para contarles la situación. Al poco rato, más tranquila, se quedó mirando la tele. Yo me fui a dormir a eso de las 12. No escuché nada durante toda la noche. Me desperté a eso de las 7 y, desde mi cuarto, vi que Sol estaba durmiendo en su cama. Yo me levantaba a eso de las 7 mientras que Sol se ponía el despertador a las 10.30. Mi cuarto estaba en diagonal al de Sol, un poco más abajo. Sé que ella estaba durmiendo.

–¿Hubo algo que te llamara la atención?
–En ese momento, no. No vi nada raro. Pero dos días antes de salir de casa, vi en la puerta a un tipo rarísimo. Me miraba de una manera tan extraña que se me erizó la piel. Enseguida se metió en la obra en construcción de al lado. Nunca más lo vi. Otra cosa que me resultó llamativa fue que, diez días antes del crimen, Sol estaba muy nerviosa. También lo notaron las otras chicas del grupo de amigas. Después me enteré, por la causa, que ella había recibido un mensaje de texto amenazador en su celular. Decía: “Sabemos dónde estás. Te estamos siguiendo”. Pero a mí no me contó nada.

–El 10 de enero te levantaste como todos los días, te cambiaste, viste que Sol dormía y te fuiste a trabajar. ¿Cómo siguió el día?
–Vivíamos hablándonos por teléfono todo el tiempo… Cuando pasó lo de Sol, me pregunté cómo iba a seguir viviendo sin los llamados que recibía de ella a diario (se pone a llorar). Eran cientos de charlas y comidas compartidas con ella. ¡No tienen derecho a decir que como Sol se enojó conmigo porque yo era desordenada, la maté! Es ridículo… Sabía que la noche anterior ella había estado mal por el episodio en la casa de Santi y la llamé primero a casa. No me atendió nadie, ni siquiera el contestador. La llamé al celular y tampoco tuve respuesta. Y cuando me comuniqué al local de su papá, donde ella trabajaba, me contestaron que estaría por ahí a la tarde. En ese momento, pensé: “Salió de casa apurada, se olvidó el celular. Después la llamo”. Y me tranquilicé.

–¿Y no te llamó la atención que no pudieras dejar mensaje en tu casa al no responder el contestador?
–La verdad, no. El teléfono sonaba, había tono, pero nadie respondía. Ya a la noche me fui a lo de papá, porque había una cena familiar. Estuve un rato y me fui al cumpleaños de Valeria. Antes de eso, intenté comunicarme con Sol porque habíamos quedado en encontrarnos. Como seguí sin obtener respuesta, me fui sola. Cuando llegué al cumpleaños, Valeria me contó preocupada que no había hablado en todo el día con Sol. Era algo muy raro, porque ellas también eran íntimas amigas y se suponía que Sol la llamaría temprano para saludarla. Comencé a alterarme. Llamé a Santi y tampoco sabía nada. Entonces, arreglamos con Santi para encontrarnos en la puerta de casa. Mientras íbamos hacia casa, Vale y yo retroalimentamos nuestro nerviosismo.

–¿Qué pensabas que le había pasado a Sol en ese momento?

–Sentía que algo estaba mal, pero nunca pensé que la iba a encontrar muerta. Vale estaba tan nerviosa que quería pedirle al hombre de vigilancia de la garita o al remisero que nos acompañara hasta casa. Le dije que no era necesario. Cuando llegó Santi, entré en la casa con él. Valeria prefirió quedarse afuera. Apenas entramos en casa, escuché el sonido del despertador. Miré hacia el teléfono –es lo primero que buscaba cada vez que entraba en casa para saber si había mensajes en el contestador– y vi que la luz no titilaba. Estaba desconectado. Empecé a sentir una taquicardia impresionante. Y pensé: “A Sol le pasó algo malo”. Me puse a temblar y le dije a Santi que no me animaba a subir hasta el cuarto de Sol. El subió y al rato empezó a decirme: “Sol está tirada en el piso… Tiene sangre”.

–¿Cuál fue tu reacción?
–Subí enseguida. La vi boca abajo, con sangre en su espalda. Me puse histérica. No entendía nada. Por unos segundos, no recuerdo qué pasó. Bajé y entró Vale. Empezamos a llamar por teléfono a todo el mundo. Después salimos a la calle y comenzaron a llegar todos los familiares y la policía. A las 4 de la mañana fui a declarar.

–¿Es cierto que después pediste que taparan la cara de Sol para no verla?
–Todos los días Sol venía del local de su padre con dos o tres lucas, que las guardaba en el interior de sus botas. Cuando llegó la policía a casa, le comenté esto al fiscal y me pidió que subiera hasta el cuarto de Sol para buscar el dinero. Antes de subir, me preguntó: “¿Te impresionás?”. Le contesté que sí, pero que no importaba, que iba a subir igual porque quería saber qué había pasado. Entonces, el fiscal me avisó que a Sol la habían dado vuelta, que estaba boca arriba (vuelve a llorar). Yo sabía que había sido acuchillada y no quería ver a Sol así. No quería quedarme con esa imagen. Pedí que taparan su cara. No quería ver su cara llena de sangre, con tajos.

–¿El balcón que daba a la habitación de Sol era accesible desde la obra en construcción vecina?
–Sí, eso yo lo declaré. Es más: la puerta de ese balcón no se podía cerrar con llave. Así que cualquiera se podía meter por ahí. Sé que los peritos encontraron pisadas en ese balcón. Siempre dejábamos esa puerta abierta, sobre todo los días calurosos. Eramos ingenuas. Nos sentíamos seguras. Estuvo mal no tener miedo. Nunca pensamos que alguien podía entrar.

–¿Cómo era la relación entre Sol y vos?

–Eramos muy confidentes. Teníamos una relación espectacular. Todo lo que viví con ella fue muy lindo. Nunca hubo maldad. Estoy en paz porque nunca tuve una pelea con ella. Los pocos problemas que tuvimos, los arreglamos hablando. Toda la tristeza va por dentro. Me encuentro con Sol cuando rezo por ella o miro sus fotos. Con todo esto, empecé a descubrir una faceta espiritual en mí.

–¿Ella te contó que tenía algún problema importante?
–Había tenido quilombos con su familia. Entre los 15 y los 18 se mudó varias veces de la casa de la madre a la del padre, y después estuvo viviendo un año y medio con sus abuelos. Ella tenía experiencia de convivencias difíciles, pero cada una de nosotras respetábamos el espacio de la otra. Compartíamos amigos, salidas, viajes y hasta planes. Ni siquiera llegamos a tener roces por cuestiones de dinero. Cuando alquilamos, Sol recibía 1.000 pesos de su papá, y eso estaba perfecto porque era más o menos lo que yo ganaba por mes. Te puedo asegurar que la plata nunca fue un problema entre nosotras. Teníamos planeado quedarnos hasta fines de octubre en el departamento, fecha en que terminaba el contrato. Y después, irnos juntas a hacer temporada de esquí en Andorra para ahorrar.

–En el pedido de detención, el fiscal menciona que tres personas habrían declarado que vos mantenías relaciones lésbicas.

–¡No es correcto! Las declaraciones de estos testigos no respaldan la afirmación del fiscal. Sólo alguna vez fui con una amiga a un boliche gay por curiosidad y para divertirme.

–¿Cómo cambió tu vida a partir de todo esto?

–Fue terrible (se pone a llorar). Enseguida empecé a hacer terapia. Con mi terapeuta me planteé tres cosas: hacer el duelo de Sol, apoyar la investigación para encontrar al asesino y rearmar mi vida. Yo compartía todo con ella. Era como una hermana. Siento un vacío. Mi objetivo es dar mi apoyo a la investigación con la máxima objetividad y fuerza. Siempre fui transparente. Nunca mentí. Sé que si oculto algo, puedo retrasar el hecho de que atrapen al asesino. En lugar de ser una chiquilina llorona, traté de ser objetiva. Y por eso me tildaron de fría y distante.

–¿Quién creés que la mató?
–Declaré lo que sabía. No estoy en condiciones de afirmar con certeza, ya que puede tener origen en algo pasional o puede ser un homicidio por encargo. Nunca atribuí la muerte de Sol a alguien que me conociera a mí. Nunca me sentí amenazada. Pero no quiero estar sola.

–¿Te sorprendió que te hayan imputado?
–Fue otro golpe. Me había recuperado un poco después de la muerte de Sol, pero la reconstrucción del hecho y la imputación fueron demasiado. Volví a revivir su muerte. Me hicieron subir a su cuarto y encontré a alguien tirado en el piso, tal como estaba ella. Fue fuerte. Me puse a llorar y no me pude recuperar. La gente a mi alrededor me hacía mil preguntas y sentía que la cabeza me iba a estallar. Incomprensiblemente me obligaron a realizar los supuestos actos del asesino, simular con un cable de computadora la forma en que la mataron, poniéndome en el protagonismo del autor del crimen. ¡Imaginate mi estado de ánimo! Estaba sola, porque si bien fui acompañada por mis papás, no los dejaron entrar. Salí de ahí creyendo que me iban a acusar de asesinar a Sol. Ni siquiera tenía abogado. Cuando me notificaron que estaba imputada, me pareció una locura. No entendía nada.

–En tu fotolog, los días 8, 9 y 10 de enero reescribiste interpretaciones de algunas pinturas famosas: El amor sagrado y el amor profano, de Tiziano, La dama del unicornio, de Rafael, y Retrato de Enrique VIII de Inglaterra, de Holbein. Eran textos muy sugestivos, violentos y con connotaciones sexuales, que cualquiera podría relacionar con la muerte de Sol…
–En casa no teníamos computadora. Así que yo “posteaba” (subir textos o imágenes a internet) en el laburo. Soy fanática de Cortázar y eso lo saqué de “Instrucciones para interpretar tres pinturas famosas”, de Historias de cronopios y de famas (N. de la R.: durante 2004 y 2005 Luli cursó dos años de la carrera de Letras en la UBA). La última de las pinturas, la de Enrique VIII, la posteé el 10, a la mañana, desde mi laburo, antes de saber que a Sol la habían matado. Fue todo una coincidencia. Nada más.

–¿Y qué me podés decir sobre el incidente con el auto de Pablo, tu ex novio, que habrían destrozado junto con Sol?
–Una noche que yo me había quedado a dormir en lo de mi abuela, él apareció en casa para hablar con Sol. Yo ya me había peleado con él hacía tres semanas. Se quedó hasta tarde, tomaron varias cervezas y después, a los dos días, Sol me confesó que él intentó avanzarla a pesar de su resistencia. No sé si se besaron o no, pero como Sol vino de frente a contármelo, la perdoné y me puse de su lado. Entonces, ella me sugirió romperle el auto. Accedí y se lo hicimos bolsa. Ese fue mi único delito y reconozco que estuve mal. Le propuse a Pablo pagarle la mitad del arreglo, pero él no aceptó.

–Otra cosa muy sugestiva alrededor del crimen fue el nickname (apodo de identificación) que una amiga uruguaya que tenías en común con Sol utilizó para chatear días después del crimen: “el 10 sucedió lo que esperaba”.

–Fue una mala casualidad, pero ya quedó aclarado en el expediente. Esa amiga uruguaya, que estudia cine, hizo un corto de cine llamado Sucedió lo que esperaba y justamente lo fue a estrenar un día 10. Entonces usó ese nickname para promocionar su película, pero no tiene nada que ver con la muerte de Sol.

–¿Hay algo en torno de la muerte de Solange que tenés ganas de decir?
–Yo dije toda la verdad. Una persona que mata a alguien como lo hicieron con Sol, que no deja huellas ni rastros, tiene que estar mal de la cabeza. En una amistad como la nuestra, cómo alguien puede pensar que yo podría matarla.

Habla Lucila:

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Las ultimas noticias comentan que el perito legista Luis Kvitko complicó este mediodía a Lucila Frend al asegurar categóricamente que a su amiga Solange Grabenheimer la asesinaron alrededor de 24 horas antes de la revisión del forense en el lugar del hecho, es decir cuando la acusada estaba en la vivienda que compartía con la víctima.

Kvitko fue el primero en declarar en el juicio que se le sigue a Frend por el “homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento” de su amiga Solange, un delito que prevé la pena de prisión perpetua.
En su relato, el médico aseguró que el crimen de Solange pudo tener una connotación sexual y mencionó que en este caso advirtió una pequeña lesión anal.Además, dijo que la víctima no llegó a defenderse de su asesino porque primero la asfixió tapándole con la mano la boca y la nariz, y finalmente la apuñaló en el cuello. Kvitko aclaró: “Estoy hablando en potencial”, ya que entre otras cosas afirmó que en este caso no se conoce el móvil del crimen.

Mientras tanto, la joven estudiante de cine es la única acusada por “homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento. Ella sigue defendindo su inocencia y en el ultimo juicio declaró que el asesino podría haber sido un albañil. Si bien los jueces no convalidaron la detención por falta de pruebas, sí admitieron que Frend siga siendo investigada como sospechosa.

Los investigadores siguen  apuntando fuerte que el asesino era parte del círculo íntimo de la víctima.

Noticias recientes:

La autopsia psicológica es una técnica innovadora en el país que se basa en el análisis de los hábitos de la víctima y la entrevista con su entorno, para luego poder sacar conclusiones.”Pude concluir que el autor podía ser seguramente del círculo de allegados conocido por Sol y, sin duda, alguien que no pudo aceptar un cambio o un límite impuesto por Sol”,  afirmó la especialista encargada de la autopsia.

Cuando el fiscal Alejandro Guevara le preguntó si el autor era masculino o femenino, contestó: “En su momento, no pude comprobar que fuera masculino. No había motivos masculinos. No hubo violación, robo o violencia”.

Y, luego, se inclinó por una autora femenina cuando mencionó la mecánica del crimen y el posible móvil.

“La estadística marca que es el arma blanca el método de matar femenino más usado”, afirmó la perito.

“Creo que el móvil ha sido pasional y por como venía Sol con su crisis, es probable que el victimario se haya sentido abandonado o traicionado. Desde lo estadístico, las mujeres matan cuando se sienten abandonadas o traicionadas”, agregó.

A preguntas del fiscal se volvió a introducir una relación lésbica no consentida por Sol como posible desencadenante del crimen.

“Sol estaba experimentando. Era claramente heterosexual, lo que no la privaba de experimentar otras variables como las relaciones con personas de su mismo sexo”, dijo.

Cuando el fiscal le preguntó si el asesino podía ser alguien que quiso experimentar con Solange, Musumeci contestó que “sí”.

Incluso la experta mencionó que Sol estaba leyendo el libro “Eva Luna” de Isabel Allende que trata de “una chica que crece en un mundo masculino y obtiene contención en el ámbito de la homosexualidad y la prostitución”.

Musumeci senaló que de acuerdo a lo que pudo apreciar en su estudio, Solange tenía conflictos con su amiga Lucila Frend por la convivencia, con su padre Roberto Grabennheimer por su trabajo y con su novio Santiago Abramovich por las idas y venidas.

“Sol estaba atravesando una profunda crisis existencial. Estaba a punto de cambiar su estilo de vida, reorganizando sus valores. Lo prioritario para ella era lo social, no lo laboral”, dijo la especialista.

“Durante el último año estaba atravesando grandes cambios y empezaba a poner ciertos límites”, agregó Musumeci.

La licenciada explicó ante los jueces que si bien en Argentina esta técnica es nueva, con ella se pueden detectar “huellas psicológicas que una persona muerta ha dejado en vida para cercar el círculo de sospechosos”.

El presidente del tribunal, Oscar Zapata, no pareció convencido de esta técnica y le preguntó a la testigo cómo podía conocer a la occisa sin haberla entrevistado.

Musumeci explicó que si bien es una técnica innovadora para Argentina, y que ella es una de las pioneras, la autopsia psicológica nació en los años 20 en París para estudiar las causas de un suicidio.

La licenciada comentó que hizo el estudio analizando los hábitos de Solange y entrevistándose con su entorno.

“No hay víctimas casuales. Si conocemos a la víctima es probable que conozcamos a la persona que quiso hacerle daño”, concluyó.

Así recreó Lucila Frend la muerte de Solange Grabenheimer:

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12/07. Lucila Frend absuelta:

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro absolvió hoy a Lucila Frend del asesinato de su amiga Solange Grabenheimer.

En un fallo unánime, los jueces Luis Oscar Zapata, Lino Mirabelli y Hernán San Martín declararon inocente a Frend, por falta de pruebas, y además criticaron la investigación del fiscal Alejandro Guevara.

La data de la muerte fue la clave de la acusación contra Frend, ya que para el fiscal Guevara el crimen se cometió entre la 1 y las 7 de aquel 10 de enero de 2007, cuando “Luli” estaba en el PH.
Pero hoy los jueces dijeron que no hay certeza al respecto e incluso que todo indica que el crimen fue posterior a ese horario, cuando la imputada ya había salido rumbo a su trabajo.
“El horario de la muerte en el caso desde el punto de vista médico legal, como dato de certeza resulta ser tan extenso que deviene prácticamente inútil”, señala el veredicto.

Guevara sostuvo que el crimen se cometió cuando Solange “estaba durmiendo y sin poder defenderse”; que el asesino era “zurdo”, como Lucila, y que el mensaje del crimen fue aleccionador, como diciendo “así vas a aprender”.

La defensa, en cambio, advirtió que nunca se imaginaron que la Fiscalía tuviera “la osadía de ensayar una acusación” porque “‘Luli’ nunca pudo haber estado ahí” en la hora del crimen. Según la defensa, de los ocho médicos que intervinieron en la audiencia “cinco dijeron que el crimen pudo haber ocurrido a las 8 o a las 9 y los ocho declararon que podría haber ocurrido a las 10″ de ese 10 de enero.

Por su parte, el padre de Lucila, Eduardo Frend, declaró al abandonar el Tribunal “por fin se acabó de la mentira”, mientras que la madre, Marina Harvey, agregó: “Vamos a ver qué pasa cuando investiguen en serio”.

Después de haber abrazado entre lágrimas a uno de sus abogados tras escuchar el fallo, Lucila aseguró al salir del Tribunal que en los próximos días volverá a su trabajo, en Europa, pero aclaró que su compromiso con la causa por el crimen de su amiga “está intacto” y que volverá a la Argentina para declarar como testigo cada vez que sea necesario.

Mientras que el crimen de Solange quedó sin culpables, Lucila conluyó: “La batalla va a estar ganada cuando se encuentre al asesino”.

Madre de la chica asesinada dijo:  “Estoy enojada con la Justicia y con el tribunal”, dijo Patricia Lamblot, madre de la joven asesinada en 2007. Y agregó que al absolver a la única acusada los jueces “paralizaron todo lo que se hizo” hasta ahora. “Estamos de vuelta en cero”, se lamentó.

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Claves del fallo:

La data de la muerte “No pudo haber sido antes de las 8 de la mañana”, dijeron los jueces.

A las 7.30, Lucila salió de la casa.

La manipulación Los jueces dieron por probado que el cuerpo fue manipulado tras el crimen, pero dijeron que esto tiene que haberse hecho cuando Lucila trabajaba.

ADN negativo Un pelo con sangre apareció adherido al cadáver de Solange.

“Había una mezcla de perfiles de ADN (…) con un perfil minoritario masculino no identificado”. Obvio, no era de Lucila. Además, “se halló un boxer con sangre que no fue relevado”, señalaron.

¿Zurdo o diestro? “No se puede ser concluyente” con respecto a la mano hábil del agresor, apuntaron.

Sexualidad La Fiscalía dijo que Lucila era homosexual.

Un “extremo no confirmado”, según el fallo.

Puertas Las puertas de acceso al PH no habían sido violentadas.

Pero la puerta del balcón cerraba mal: pudo haber entrado alguien.

Armas “No se encontró el arma homicida”, recriminó el fallo.

Temores La Fiscalía dijo que Lucila “tenía una inexplicable preocupación y miedo de ingresar a la casa” antes de hallar el cuerpo.

“No era la única”, según los jueces, que desacreditaron al novio de la víctima: “No hay una sola razón para que el fiscal le crea”.

Casilla de correo “El fiscal sostuvo que la imputada ingresó a la casilla de correo de la víctima, dando a entender que lo hizo para borrar algún mensaje incriminante”, dijeron.

“La familia (de Sol) tuvo la misma iniciativa”, objetaron.

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Isalvables fallas de origen:

Antes que hablar de un crimen perfecto, en el caso de Solange hay que pensar en un crimen mal investigado. Como ocurrió con tantos otros hechos ocurridos desde 1998 en la Provincia –cuando las investigaciones quedaron a cargo de nóveles fiscales–, este expediente sufre demasiadas e insalvables fallas de origen: una investigación policial más enfrascada en la grande de muzzarella que en imitar a CSI, un análisis forense que parece hecho por un curandero y una reconstrucción del hallazgo del cuerpo en la que el fiscal dilapidó grandes chances de obtener pruebas al violar todas las garantías constitucionales. Así, no se logró establecer con certeza cómo ni a qué hora mataron a la víctima, por lo cual era casi imposible condenar Lucila Frend o a cualquier otro acusado.

La Justicia se condenó a sí misma porque la investigación está plagada de irregularidades.

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Referencias :  

http://www-3.minutouno.com/minutouno/nota/38508__page_1/

http://www.infobae.com/contenidos/378547-100894-0-Los-peritos-dicen-que-Lucila-Frend-no-es-una-asesina

http://www.parati.com.ar/nota.php?ID=9121

http://www.clarin.com/policiales/Insalvables-fallas-origen_0_516548453.html

http://www.clarin.com/policiales/Claves-fallo_0_516548454.html

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