¿Quién se vuelve narco y por qué? El Perfil del narcotraficante mexicano Viridiana Rios

Publicado: 18 julio, 2011 en Psicología forense, Psicología jurídica
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                                                         “Este trabajo es bonito (…) pero eso sí, es peligroso”
                                                                                                             – Narcotraficante1

El narcotráfico es el quinto empleador más grande del país. Estimados recientes muestran que en México hay 468 mil personas que se dedican al narco (Rios y Sabet 2008); esto es cinco veces más personas que el total de la industria maderera mexicana y tres veces más que el personal de Pemex, la compañía petrolera con mayor número de empleados del mundo.
Campesinos, matones, vigilantes, capos, abogados, doctores, secretarias; el narcotráfico necesita de todo, y de todo emplea.
El éxito del narco en cuanto a contratación se refiere, está basado, al menos en parte, en las prospectivas económicas que el negocio ofrece; pero el dinero no es la única causa. Al fin y al cabo, involucrarse con el narco requiere cierto temple, o como dice El Cholo, narcotraficante y autoproclamado inventor del “estilo de matar y encobijar”: “soy muy violento y me gusta matar (Emeequis 2008).”
Lo cierto es que además de variables económicas, las preferencias individuales juegan un papel importante en la decisión de ingresar al crimen. Al narcotraficante le gusta su trabajo y le gusta más que cualquier otro trabajo que pudiera tener en la industria legal.
Basta echar un vistazo al mercado laboral que el narcotraficante pudiera acceder para comprender un poco dicha aseveración. Los narcos son hombres jóvenes, con poca educación formal y provenientes de esferas económicas no muy privilegiadas. Con una edad promedio de 18 años y habiendo dejado la escuela cuando estaban en secundaria (Farilie 2002), el vendedor de droga prototípico tiene aspiraciones económicas altas que la legalidad no puede
satisfacer.
Incursionar en la ilegalidad sería menos atractivo si los narcotraficantes potenciales permanecieran en la escuela el tiempo suficiente como para adquirir las calificaciones necesarias para obtener un mejor empleo legal. Sin embargo, y además de las obvias variables económicas, ir a escuela requiere de una simple característica que el narcotraficante carece:
paciencia.
Los criminales son impacientes. Educarse por años antes de obtener un título que puede, o no, representar una mejor calidad de vida les parece demasiado lejano y/o ajeno.
Aún más, estudios recientes de criminología han demostrado que al narcotraficante le disgusta sobremanera ser empleado (Farilie 2002). El 75% de los criminales convictos expresan un alto interés por la creación de su propio negocio y un fuerte desdén por el empleo pagado (Balkin 1993). Interesantemente, otra profesión común para personas que otorgan un alto valor a la autonomía profesional, y que poseen pocas calificaciones formales,
es la prostitución (Venkatesh, 2008).
El gusto por la autonomía puede ser satisfecho con el autoempleo, o puesto de otra manera, con el empleo informal. Esa es la vía que la mayoría de las personas toman. No es coincidencia que México sea el país con mayor número de emprendedores y personas autoempleadas de la OECD. Cuando los mercados laborales ofrecen pocas soluciones y la educación es baja, el comercio informal cobra bastante relevancia. El 25.8% del total de los hombres y el 17% de las mujeres en México son autoempleados (Farilie and Woodruff
2004).
De hecho, el mercado informal sería una profesión bastante provechosa para los narcos. Los criminólogos han demostrado que los narcotraficantes poseen características psicológicas particulares que los hacen buenos para los negocios; por ejemplo, les gusta el
riesgo, son calculadores en su toma de decisiones y les gusta emprender (Fields 1986).

Curiosamente, al final del día, el Chapo Guzmán y Carlos Slim tienen varias cosas en común: ambos son hombres de negocios, ambos se encuentran a la cabeza de empresas altamente redituables y sobre todo, ambos valoran altamente la eficiencia, la independencia y la capacidad.
Las razones por las cuales los narcos parecen no tomar la vía del autoempleo son
varias. Una de ellas es claramente económica: la falta de capital inicial. Emprender un negocio requiere capital o crédito. Ambos son bastante difíciles de obtener para los jóvenes mexicanos. El crédito formal está prácticamente restringido para personas sin historial crediticio. El crédito informal, como casas de empeño y usureros comunitarios, cobra tasas de interés anuales prohibitivas –en ocasiones de hasta 360% anual (Houston Chronicle 2001)– que inhiben el espíritu emprendedor.

Otra razón por la cual los narcos no incursionan en el autoempleo legal puede
encontrarse nuevamente en su perfil psicológico. Los narcos decidieron no ser comerciantes
sino criminales porque, al menos en parte, tienen un gusto muy desarrollado por el poder.
Ser narcotraficante les permite acceder no sólo a un grupo temido por la sociedad en común, sino vivir por encima de la ley, disfrutando del poder que da el rompimiento de las reglas.
Así, si alguna vez se ha preguntado de dónde salió tanto narcotraficante en México, la respuesta la encontrará en las características del mercado laboral mexicano y por supuesto, en las mismas preferencias de los individuos. Los trabajos que se ofrecen a las personas que
tienen mayor propensión criminal son empleos mal pagados, inexistentes o de baja responsabilidad. Dichas oportunidades son desagradables para los candidatos. El capo, el zeta, y los líderes de cárteles no quieren ser empleados, quieren ser hombres de negocios y de hecho, poseen las características de las personas que triunfan en el autoempleo. Son ambiciosos, toman riesgos y disfrutan de la autonomía. Su personalidad sin embargo, es un arma de dos filos. Su impaciencia y su gusto por el poder les impiden desarrollar metas de
más largo plazo como la educación formal.
Esto no quiere decir que no exista alguna manera de reducir el atractivo del crimen como profesión, pero sí quiere decir que el problema es mucho más complejo de lo que se ha pensado. No es necesario sólo generar empleos o sólo aumentar la educación, la solución debe incluir la generación de empleos de calidad y el fortalecimiento de la micro empresa.
Poner en marcha programas y apoyos para el auto-empleo puede ser un mecanismo bastante
exitoso y relativamente fácil de llevar acabo. Hay mucho talento empresarial en las prisiones de alta seguridad. Es nuestra tarea impedir que sólo se quede ahí.

En resumen:

¿Quién se vuelve narco y por qué?

Este es el título de un pequeño texto publicado en la página electrónica de la revista Este País.

El Perfil del narcotraficante mexicano representa un interesante artículo redactado por Viridiana Ríos , estudiante del doctorado en Gobierno y miembro del Programa en Iniquidad y Política Social en la Universidad de Harvard.

Las afirmaciones y datos proporcionados por la autora no tienen pierde:

á El narcotráfico es el quinto empleador más grande del país.

á En México hay 468 mil personas que se dedican al narco (Rios y Sabet 2008).

á El narcotráfico tiene cinco veces más personas que el total de la industria maderera Mexicana.

á Los empleados del narcotráfico son tres veces más que el personal de Pemex , la compañía petrolera con mayor número de empleados del mundo.

á Si usted busca empleo, sepa que el narcotráfico recluta a campesinos, matones, vigilantes, capos, abogados, doctores, secretarias y lo que se ofrezca.

Los motivos para ingresar al equipo del narcotráfico pueden ser:

á Las prospectivas económicas que el negocio ofrece: el dinero .

á Involucrarse con el narco requiere cierto temple , gusto por la violencia y ganas de matar.

á Al narcotraficante le gusta su trabajo y le gusta más que cualquier otro trabajo que pudiera tener en la industria legal .

Quienes se dedican al narcotráfico tienen características singulares:

á Los narcos son hombres jóvenes, con poca educación formal y provenientes de esferas económicas no privilegiadas .

á El vendedor de droga prototípico tiene aspiraciones económicas altas que la legalidad no puede satisfacer.

á Con una edad promedio de 18 años y habiendo dejado la escuela cuando estaban en secundaria (Farilie 2002).

La escuela no es el plato fuerte de los hombres dedicados al narcotráfico:

á Ir a escuela requiere de una simple característica que el narcotraficante carece: paciencia .

á Los criminales son impacientes .

á Educarse por años antes de obtener un título que puede, o no, representar una mejor calidad de vida les parece demasiado lejano y/o ajeno.

á Los narcotraficantes son emprendedores y les gusta la libertad: al narcotraficante le disgusta sobremanera ser empleado (Farilie 2002).

á El 75% de los criminales convictos expresan un alto interés por la creación de su propio negocio y un fuerte desdeño por el empleo pagado (Balkin 1993).

á No es coincidencia que México sea el país con mayor número de emprendedores y personas auto-empleadas de la OECD.

á Cuando los mercados laborales ofrecen pocas soluciones y la educación es baja, el comercio informal cobra bastante relevancia.

á El 25.8% del total de los hombres y el 17% de las mujeres en México son autoempleados (Farilie and Woodruff 2004).

á Otra profesión común para personas que otorgan un alto valor a la autonomía profesional y que poseen pocas calificaciones formales, es la prostitución (Venkatesh, 2008).

Las características psicológicas de los narcotraficantes los predisponen para los negocios:

á Les gusta el riesgo .

á Son calculadores en su toma de decisiones y les gusta emprender (Fields 1986).

á Los narcos decidieron no ser comerciantes sino criminales porque tienen un gusto muy desarrollado por el poder .

á Acceder un grupo temido por la sociedad

á Vivir por encima de la ley disfrutando del poder que da el rompimiento de las reglas.

á El capo, el zeta, y los líderes de cárteles no quieren ser empleados, quieren ser hombres de negocios .

El Chapo Guzmán y Carlos Slim tienen varias cosas en común:

á Ambos son hombres de negocios .

á Ambos se encuentran a la cabeza de empresas altamente redituables .

á Ambos valoran altamente la eficiencia, la independencia y la capacidad .

Los narcotraficantes buscan el autoempleo por:

á La falta de capital inicial . Emprender un negocio requiere capital o crédito .

á Ambos son bastante difíciles de obtener para los jóvenes Mexicanos.

á El crédito formal está prácticamente restringido para personas sin historial crediticio.

á El crédito informal , como casas de empeño y usureros comunitarios, cobra tasas de interés anuales prohibitivas -en ocasiones de hasta 360% anual (Houston Chronicle 2001)- que inhiben el espíritu emprendedor .

Para los recursos humanos del crimen, los trabajos que se les ofrecen son:

á Empleos mal pagados , inexistentes o de baja responsabilidad .

á Son desagradables para los candidatos.

á Son ambiciosos , toman riesgos y disfrutan de la autonomía .

á Su personalidad es un arma de dos filos. Su impaciencia y su gusto por el poder les impiden desarrollar metas de más largo plazo como la educación formal.

Fuentes:

http://www.gov.harvard.edu/files/uploads/Rios_EstePais_DealersS.pdf

comentarios
  1. Renato dice:

    Muy interesante.

  2. Es muy interesante pero vale verga los k estamos mtidos lla n podemos salir

  3. gaara2012 dice:

    no jodan ustedes y su narco mierda, toda esa mierda es lo que hace ke la sociedad y nuestro mundo cada dia se vaya destruyendo mas y mas, tarde o temprano todos ustedes se arrepentiran de sus actos, a simplemente los vere decapitados por estar en el narco trafico, todo en la vida se paga y lo ke hacen ustedes no tiene perdon, ni misericordia

  4. quiero que me contacten para un empleo que me resulte benefico.
    mi correo chocolate_cena2010@hotmail.com

  5. Lune dice:

    jaajajajaja no tienen idea de nada jajajaja requiere mas que todo esooo para estar metido, mas que temple, se necesita un deseo de maldad.. a todo eso… yo soy una dualidad pero si mataria humanos que son la peor plaga que ha habido sobre la humanidad…… animales no.

  6. aaron dice:

    totalmente de acuerdo con LUNE….!!!!

  7. Bere Urquieta dice:

    me ineresa un trabajo de ese tipo alguien me puede contactar les dejo mi correo bereurquieta13@outlook.com me urge y soy de sangre fria y aventada, URGE DE VERDAD!!!

  8. jerrysanchez dice:

    mmmmm meparece que para entrar al narco no solo se requiere de sangre fia hay que ser hastuto ausaz e inteligente pero sobretodo servicial mmmm es creo yo pero bueno aqui estoy ala orden

  9. julio dice:

    me gustaria que alguien me diera la oportunidad de entrarle a eso este es mi correo mirandajuhlio12@gmail.com

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