Libros-¿A quién mata el asesino?

Publicado: 18 enero, 2011 en Libros
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En el año 2009 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, Silvia Elena Tendlarz y Carlos Dante García presentaron su libro ¿A quién mata el asesino?

El libro: Los autores demuestran en este exhaustivo texto que es posible la articulación del psicoanálisis con la criminología. Distinguirán tres elementos unidos entre sí: crimen, asesino y víctima.

Temas que podés encontrar en este libro:
Las vestiduras del crimen | El fenómeno de la violencia | Los “anormales” | Acting out y pasaje al acto | La estructura de la maldad | Crimen y castigo | Homicidios | La responsabilidad penal | La culpa como fenómeno y como estructura | La razón del crimen | El concepto de responsabilidad en psicoanálisis | La criminología y su relación a la psiquiatría | Del motivo a la causa del crimen | El psicótico homicida: casos célebres | Crímenes contemporáneos | Foucault y Pierre Rivière | El cabo Lortie o el mal de la modernidad | El no ha lugar de Althusser | El desprecio de un hombre: el caso Barreda | Masacre escolar: el alumno de Carmen de Patagones | Serial killer | Un nuevo término para viejos homicidios | Gilles de Rais, el llamado Barba Azul | ¿Nuevos asesinos? | El asesino organizado y desorganizado | Diagnósticos de los asesinos seriales | En busca de una causa del crimen | Las fantasías sexuales | La psicopatía | Los trastornos de los manuales diagnósticos | El uso social de los asesinos seriales | ¿Existe una naturaleza criminal? | Dilemas diagnósticos: John Wayne Gacy, el asesino payaso | ¿Cuándo se detiene el asesino? | ¿Por qué Ted Bundy es atrapado? | La confesión de Albert DeSalvo | Entrevista con Dahmer, el caníbal | El tratamiento de los cuerpos | ¿Psicóticos o perversos? | El psicoanálisis frente al homicida.

Para poder adquirlo entre aquí:

http://www.libreriapaidos.com/

comentarios
  1. diego dice:

    LA CIENCIA DESCUBRE LAS VERDADERAS CAUSAS DE LA DELINCUENCIA:

    El doctor Michael Stone, en uno de sus capitulos de la serie “Indice de maldad”, se pregunta lo siguiente; todos hemos tenido alguna vez ganas de matar o torturar, a alguien, entonces ¿porque algunos lo hacen y otros no?
    ¿Porque hay personas que vivieron abusos de pequeños, en ambientes delictuales y no se convirtieron en delincuentes?
    El mismo se responde: la respuesta esta en el cerebro de los delincuentes en su conformacion fisica, y en su funcionamiento, en su genetica, y sigue mencionando distintas causas de origen biologico. Despues pasa a mostrar como se llega a esa conclusion usando diferentes experimentos cientificos, realizados por el y/o sus colegas, ej: scanner de resonancia magnetica, monitorizacion del cerebro mientras se les muestran a los delincuentes distintas fotos primero agradables y despues crueles y violentas, etc.
    La conclusion es: la delincuencia tiene un origen biologico, genetico, accidentes cerebrales, etc. Un delincuente es un enfermo mental irrecuperable.
    Aemas agraga que no es tan dificil encontrarse con un sicopata, los estudios demuestra que 1 de cada 100, es un sicopata, y existen distintos grados de sicopatia, no todos son asesinos, violadores, etc. Existen grados desde los mas leves, hasta los mas graves.

    Si eres pobre y en vez de buscar trabajo o estudiar estas pensando en violar, matar, torturar, o robar, es que estas enfermo, asi de simple.
    Siempre, puedes conseguir dinero honestamente haciendo cualquier cosa, o en el peor de los casos pidiendo limosna

    la delincuencia es como la homosexualidad, o el retraso mental, o cualquier otra enfermedad de origen biologico:
    no es adaptacion al medio ambiente, no es culpa de la sociedad, si es un error de la naturaleza, no se puede curar, ni es una opcion de vida, es simplemente una falla de origen biologico, es de nacimiento y no tiene cura.

    recomiendo la siguiente pagina:
    http://www.crimetimes.org/
    Su portada, traducida al español, dice lo siguiente;
    La mayoría de los esfuerzos actuales para luchar contra la delincuencia se centran en los enfoques sociológicos: asesoramiento y rehabilitación para los delincuentes, leyes más estrictas destinadas a disuadir los actos delictivos, y una mejor crianza de los hijos y una mejor educación para prevenir a niños en riesgo de convertirse en delincuentes o criminales.
    Estos enfoques bien intencionados tienen una cosa en común: con frecuencia fallan. ¿Por qué? Debido a que no reconocen que muchos criminales sufren de disfunciones cerebrales que les impiden beneficiarse de las intervenciones sociológicas o psicológicas. La investigación muestra que los delincuentes crónicos presentan una disfunción cerebral que conduce a dyslogic extrema “.” Muchos muestran una falta de visión y previsión, una falta de empatía por los animales y las personas, la ira de un umbral bajo, el pensamiento abstracto y las habilidades sociales pobres, la falta de miedo y el remordimiento, la impulsividad y la incapacidad para darse cuenta de las consecuencias de sus acciones o de aprender de la experiencia.
    Cuanto más aprendemos sobre la disfunción cerebral que subyace en gran parte la delincuencia y la criminalidad, más éxito tendremos en la rehabilitación de los delincuentes de verdad, y la prevención “en riesgo” los niños y adultos
    de convertir a una vida de delincuencia. El objetivo de la delincuencia Times es fomentar este esfuerzo por la presentación de informes del estado de las investigaciones más recientes en todo el mundo sobre las causas y el tratamiento de la conducta aberrante.
    Los temas abordados por el Times delito son los siguientes:
    TDAH, agresividad, trastornos de conducta, comportamiento antisocial, la delincuencia, la impulsividad, la violencia,
    y la psicopatía.
    Los efectos de los desequilibrios de los neurotransmisores y hormonas, como la serotonina, la tiroides,
    y la testosterona.
    Las anomalías estructurales del cerebro.
    Genética, el nacimiento prematuro, bajo peso al nacer y el traumatismo perinatal.
    Alimentación y sensibilidades químicas.
    Los contaminantes ambientales como el plomo, manganeso, mercurio, y pesticidas.
    El tabaquismo materno, el alcohol y el abuso de drogas.
    Intervenciones médicas y de nutrición.
    Nuevos libros y la información de los principales expertos.

    A continuacion mas estudios cientificos:
    Causas Biológicas
    Estamos en un momento histórico crucial donde la nueva tecnología investigativa habrá de ayudar a entender mejor – con evidencia clara y contundente- el verdadero espectro de posibilidades en variables de índole biológica, orgánica, congénitas o heredadas (Tome por ejemplo el Proyecto del Genoma Humano).

    La gran cantidad de estudios para explicar la criminalidad en la perspectiva biológica no es un evento, moda o patrón nuevo. No obstante, hoy día las investigaciones giran explorando nuevas, o más específicas, variables que incluyen una variedad enorme de factores físicos tales como los niveles alterados de serotonina (perspectiva bioquímica; desbalances químicos), alteraciones en el lóbulo frontal, ADD (desorden de déficit de atención), niveles altos de testosterona combinados con niveles bajos de serotonina, niveles bajos de colesterol, el efecto en general de los andrógenos, el efecto de diversas drogas auto-inducidas (ingeridas), los efectos de las dietas (enfoque nutricional), alteraciones por cobre y zinc, el efecto de traumas y accidentes, el efecto de traumas en guerras o eventos de estrés en desastres naturales (síndrome post-traumático), el efecto de la contaminación ambiental y las toxinas, hiperactividad, problemas cognitivos, el efecto del tabaquismo en la madre sobre los hijos/ as, efecto del ácido úrico, la predisposición genética, y la relación entre estados emocionales alterados (depresión y ansiedad) y la conducta criminal, entre muchos otros.
    A continuación presento un breve resumen de algunos de los muchos estudios que están siendo realizados en esta área de estudio en la relación entre factores orgánicos y conducta criminal.

    En cuanto a trastornos bioquímicos: Serotonina (serotonina).

    Richard Wurtman (1) ha encontrado que dietas de alto carbohidratos y bajas proteínas afectan los niveles normales de la serotonina, neurotransmisor natural que cuando está en niveles alterados o anormales tiene efectos cerebrales asociados con tendencias suicidas, agresión y violencia, alcoholismo y conducta impulsiva. Las funciones normales de la serotonina son la regulación de la excitación, los estados de ánimo, la actividad sexual, la agresión y el control de los impulsos. Algunos estudios asocian niveles bajos de serotonina con la conducta violenta-aberrante. Jeffrey Halperin (2) comparó varones agresivos con no agresivos, ambos con diagnósticos de ADD (déficit de atención) combinado con diagnósticos de hiperactividad. Se les administró la droga fenfluramina, que provoca respuestas en el sistema serotonergénico. Los resultados mostraron cambios positivos en los niños agresivos al bajarle los niveles de serotonina. Matti Virkkunen (3) cree haber identificado variaciones genéticas específicas que predisponen algunos individuos hacia la conducta suicida. Tomando casos de jóvenes ofensores violentos, descubrió que una variante del gene THP (tryptophan hydroxylase) cuyos códigos producen una enzima necesaria para la biosíntesis de la serotonina, estaba asociada fuertemente con los intentos suicidas irrespectivo a si los jóvenes eran, o no, impulsivos. Un segundo estudio demostró que bajos niveles del metabolito 5-HIAA (localizado en el líquido cerebro espinal) están asociados con pobre control de la conducta impulsiva (sobre todo en alcohólicos). Por último, estudios en monos consistentemente demuestran altos niveles de agresividad cuando los niveles de serotonina son bajos (4).

    Condiciones congénitas: Síndrome fetal alcohólico.

    Estudios realizados por Ann Streissguth (5) encuentran que el 6.2% de los adolescentes y adultos que muestran niveles significativos de conducta mal adaptativa nacieron bajo condiciones de Síndrome Fetal Alcohólico. Esta conducta evidenciada incluye impulsividad, falta de consideración con los demás, mentir, engañar, robar, y adicción al alcohol o drogas. También mostraron dificultad de vivir independientes a los padres, pobre juicio social y dificultades en conducta sexual, soledad y depresión. No obstante, aunque siempre se ha pensado que el alcoholismo de la madre es lo que más afecta, también se han comenzado estudios sobre el papel del alcoholismo en el padre. Estudios realizados por Theodore Cicero (6) encuentran que los hijos de hombres alcohólicos tienden a mostrar problemas de conducta y problemas en las destrezas intelectuales. Cicero sugiere que esto está directamente relacionado con el efecto del alcohol sobre los espermatozoides o las gónadas. Cicero dice que los hijos varones de padres alcohólicos tienden a dar pobres ejecuciones en los “tests” de aprendizaje y destrezas espaciales. También demuestran tener niveles más bajos de testosterona y beta-endorfinas. Las hijas (hembras) muestran niveles hormonales alterados en hormonas relacionadas a tensión reaccionando de forma distinta a situaciones de estrés a las féminas que no tienen el factor de padres alcohólicos.

    El efecto de golpes-traumas y alteraciones del lóbulo frontal.

    Alan Rosembaum (7) realizó un estudio en los que descubre que los traumas cerebrales anteceden cambios de conducta predisponiendo hacia un incremento en violencia. Muchas de estas lesiones fueron adquiridas en la infancia tanto bajo juegos como en accidentes o producto de maltrato infantil. Su estudio fue realizado con 53 hombres que golpeaban a sus esposas, 45 hombres no-violentos y felizmente casados, y 32 hombres no-violentos pero infelizmente casados. 50% de los agresores habían sufrido alguna lesión en la cabeza previa a sus patrones de violencia doméstica.
    De otra parte, Antonio Damasio (8) sugiere que daños al lóbulo frontal a nivel de la corteza cerebral puede evitar que la persona pueda formarse evaluaciones de valor positivo o negativo al crear imágenes y representaciones sobre los resultados, repercusiones y consecuencias futuras de acciones al presente creando las bases de ciertas conductas sociopáticas. Estudios de Antoine Bechara (9) confirman la correlación entre lesiones de la corteza en el lóbulo frontal y conductas peligrosas tales como “hacer daño solo por divertirse”.
    Estudios con PET (tomografía de emisiones positrónicas; mide el insumo de glucosa al cerebro) realizados por Adrian Raine (10) demuestran que niveles bajo de glucosa a la corteza pre-frontal son frecuentes en los asesinos (sus estudios son preliminares; la muestra fue de 22 asesinos confesos con 22 no-asesinos de control) Bajos niveles de glucosa están asociados con perdida de auto-control, impulsividad, falta de tacto, incapacidad de modificar o inhibir conducta, pobre juicio social. Los autores de este estudio plantean que esta condición orgánica debe interactuar con condiciones negativas del ambiente para que la persona entonces cree un estilo de vida y personalidad delincuente y violenta de forma más o menos permanente.

    Efectos de Medicamentos-Drogas.
    Medicamentos legalmente recetados por médicos como parte de tratamiento a condiciones como epilepsia pueden tener efectos negativos aumentando la irritabilidad, la actividad y el desajuste emocional. Tal es el caso de medicinas como Mysoline que es recetada como anticonvulsivo (11).

    Trastornos hormonales.

    Ante el hecho obvio de que el hombre tiende a mostrarse más agresivo que las mujeres, las hormonas masculinas – la testosterona- ha sido objeto de estudio en la conducta violenta. James Dabbs (13) estudió 4,4462 sujetos masculinos encontrando una alta incidencia y correlación entre delincuencia, abuso de drogas tendencias hacia los excesos y riesgos en aquellos que tenían niveles más altos de lo normal y aceptable en la testosterona. En las cárceles encontró que aquellos convictos de crímenes más violentos fueron los que más altos niveles de testosterona reportaron. También encontró en los estudios de saliva de 692 convictos por crímenes sexuales que estos tenían el nivel más alto entre todos.

    Alteraciones en conducta por Hiperactividad Orgánica.

    Rachel Gittelman (14) sostiene que varones hiperactivos muestran una tendencia alta de riesgo a entrar en conducta antisocial en la adolescencia. Esta tendencia es cuatro veces mayor a la de jóvenes que no son hiperactivos, y parecen tener historiales de más incidentes de arrestos, robos en la escuela, expulsión, felonías, etc. 25% de los participantes en el estudio habían sido institucionalizados por conducta antisocial.

    Daño Cerebral.

    Estudios demuestran que daños cerebrales son la regla entre asesinos y no la excepción. Pamela Blake (15) estudió 31 asesinos con ayuda de la tecnología médica de los EEG’s, MIR’s y CT SCANS y con pruebas psiconeurológicas. Estos habían sido acusados de ser miembros de gangas, o violadores, ladrones, asesinos seriales, asesinos en masa, y dos habían asesinado hijos. En 20 de estos casos se pudo establecer diagnósticos neurológicos claros. Cinco casos demostraron efectos de síndrome fetal alcohólico, nueve mostraron retardo mental, un caso tenía perlesía cerebral, uno más caso tenía hipotiroidismo; un caso tenía psicosis leve, otro más tenía nicroadenoma en la pituitaria con acromegalia y retardo mental fronterizo y otro tenía hidrocefalia; tres mostraron epilepsia; tres, lesiones cerebrales y dos, demencia inducida por alcohol. Algunos mostraron combinaciones. 64.5% mostraron anormalidades en el lóbulo frontal y 29% parecían tener defectos en lóbulo temporal. 19 sujetos mostraron atrofia o cambios en la material blanca del cerebro. El 83.8% de los sujetos mostró abuso en sus infancias, y 32.3% había sido abusado sexualmente.

    Intoxicaciones y Contaminación Ambiental

    Es de reciente interés el estudio del efecto de diversas fuentes de toxicidad sobre la humanidad. Un estudio formal sobre el efecto del plomo indica que produce alteraciones en la conducta hacia la violencia y la conducta antisocial. En este estudio, Herbert Needleman (16) 212 varones de escuela pública en Pittsburgh, entre las edades de 7-11, fueron evaluados en cuanto a la concentración de plomo en sus huesos mediante pruebas de rayos X’s fluorescentes. El plomo es acumulado a través de los años por diversas fuentes que incluyen la exposición a pinturas, y se observó que con el pasar de los años, según aumentaba la cantidad acumulada de plomo aumentaban los reportes de agresividad, delincuencia, quejas somáticas, depresión, ansiedad, problemas sociales, deficit de atención entre otras. Aunque los autores creen que hay factores del ambiente social que contribuyen a estas conductas, enfatizan en la importancia de prevenir la toxicidad cerebral por plomo.

    Condiciones y Trastornos Mentales.

    Diversos estudios (17) confirman que la presencia de trastornos de salud mental incrementa la conducta violenta y antisocial. Estudios en Dinamarca identificaron en 324,401 personas que aquellos que tenían historial de hospitalizaciones psiquiátricas tenían más probabilidad de ser convictos por ofensas criminales (tanto en hombres como en mujeres) en una proporción de 3-11 veces más que aquellos que no tenían historial psiquiátrico. La esquizofrenia, específicamente, aumenta la probabilidad en 8% en hombres y en 6.5 en mujeres. El desorden de personalidad antisocial aumenta la probabilidad en 10% en hombres y 50 en mujeres de conducta homicida. Estudios en EU demuestran que el 80% de los convictos cumpliendo carcel tienen historial psiquiátrico, con historial de abuso de sustancias y conducta antisocial dependiente.
    Nota Final: Este resumen no agota las posibilidades. Existen muchos otras investigaciones sobre diversos factores biológicos adicionales que pueden ser leídos en la página de “Crime Time” la cual puede hallar en la siguiente dirección: http://www.crime-times.org/
    Perspectiva psicológica

    La Psicología mantiene un cuerpo de teorías y modelos que nos permiten entender y visualizar la conducta criminal desde varias perspectivas o Modelos que integran la biológica, la social y la psicológica:

    Como reacción orgánica: Desde el modelo psicobiológico

    Plantea que las causas de la conducta están en la herencia, en la genética, en daños congénitos (ocurridos durante el embarazo o en el parto), en exposición a ambientes de contaminación ambiental, por defectos, mutaciones, anormalidades físicas, accidentes, traumas fisiológicos o daño cerebral. Estas variables fueron explicadas en detalle en la primera parte de este ensayo. Para entender la conducta criminal desde una perspectiva orgánica debe hacerse una evaluación clínica médica que pueda confirmar o descartar la presencia de alguna de estas condiciones, antes de partir a diagnosticarla como conducta de causas psicológicas. Si se confirma la causa orgánica, la persona se considera enferma y no debería ser tratada como un delincuente común ya que la raíz de su conducta está determinada por impulsos y condiciones deterministas que nada tendría que ver con sus capacidades mentales, su raciocinio, o libre voluntad. Estas condiciones orgánicas le harían no responsable de sus actos, por tanto podría cualificar para defensas tales como GBMI (“Guilty, But Mentally Ill”; culpable pero incompetente mental).

    Casi uno de cada cinco delincuentes juveniles sufre de lesión traumática del cerebro, lo cual puede contribuir a una amplia gama de enfermedades mentales, según muestra un nuevo estudio de la Universidad de Michigan.
    Estos adolescentes problemáticos mostraron un comienzo significativamente más temprano de conductas criminales y el uso de sustancias, más problemas de abuso de sustancias durante su vida y más tendencias suicidas que los jóvenes sin lesión traumática del cerebro (TBI por su sigla en inglés), dijo Brian Perron, profesor asistente en la Escuela de Trabajo Social.
    Una lesión traumática del cerebro involucra una herida en la cabeza que causa la pérdida del conocimiento por más de 20 minutos. Las conclusiones sugieren asimismo que las peleas y otros encontronazos físicos pueden haber sido una causa significativa de estas lesiones.
    Los investigadores utilizaron entrevistas con 720 residentes de instituciones de rehabilitación en Michigan. Las edades de los entrevistados iban de 11 a 20 años, y el 87 por ciento eran varones. Unos 132 adolescentes dieron cuenta de una lesión traumática del cerebro.
    Los jóvenes que respondieron y que tenían lesión cerebral tenían muchas más probabilidades que los otros sin lesión de haber usado heroína (11 por ciento comparado con 5 por ciento), cocaína o cocaína crack (36 por ciento comparado con 21 por ciento), marihuana (93 por ciento comparado con 85 por ciento), y éxtasis (33 por ciento comparado con 17 por ciento).
    Si se incluyen los factores demográficos la investigación muestra que los varones tenían un riesgo mayor de lesión traumática del cerebro que las niñas.
    Los investigadores dijeron que el estudio no evalúa la gravedad de la lesión cerebral o el tratamiento recibido después de la lesión.
    “Así, algunos jóvenes con TBI más graves y necesidades de tratamiento no atendidas podrían haber tenido impedimentos funcionales mayores que lo sugerido por las tendencias generales”, señaló Perron, quien escribió el estudio junto con Matthew Howard, profesor en la Universidad de Carolina del Norte.
    Las conclusiones se publican en la edición actual de la revista Criminal Behavior and Mental Health.

    Bibliografía

    Crime Times: Vol. 1, No. 1-2 , 1995, Page 7, en: http://www.crime-times.org/
    Serotonergic function in aggressive and nonaggressive boys with ADHD, Jeffrey Halperin et al., American Journal of Psychiatry, 151: 2, February 1994. Address: Jeffrey Halperin, Department of Psychology, Queens College, 65-30 Kissena Blvd., Flushing, NY 11367.
    Suicidality and 5-HIAA concentration associated with a tryptophan hydroxylase polymorphism, and CSF biochemistries, glucose metabolism, and diurnal activity rhythms in alcoholic, violent offenders, fire setters, and healthy volunteers, both by Matti Virkkunen et al., both in Archives of General Psychiatry, 51, January 1994. Address for either: National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism, 9000 Rockville Pike, Building 10, Room 3C102, Bethesda, MD 20892.
    Aggression and brain serotonergic responsivity: response to slides in male macaques, Randall Kyes et al., Physiol. & Behav., 57: 2, 1995. Address: Randall Kyes, Reg. Primate Research Ctr., University of Washington Health Sciences Building, SJ-50, Seattle, WA 98195.
    Fetal Alcohol Syndrome in adolescents and adults, Ann Pytkowicz Streissguth et al., Journal of the American Medical Association, April 17, 1991, Vol. 265, No. 15. Address: A. P. Streissguth, Department of Psychiatry and Behavioral Sciences, GG-20, University of Washington School of Medicine, 2707 N.E. Blakeley, Seattle, WA 98195.
    Effects of paternal exposure to alcohol on offspring development, Theodore J. Cicero, Alcohol Health and Research World, Vol. 18, No. 1, Winter 1994, pp. 37-41. Address: Theodore J. Cicero, Dept. of Psychiatry, Washington University School of Medicine, St. Louis, MO.
    Head injury in partner-abusive men, Alan Rosenbaum, Steven K. Hoge, Steven A. Adelman, William J. Warnken, Kenneth E. Fletcher, and Robert L. Kane, Journal of Consulting and Clinical Psychology, Vol. 62, No. 6, 1994. Address: Alan Rosenbaum, Department of Psychiatry, University of Massachusetts Medical School, 55 Lake Avenue North, Worcester, MA 01655.
    Crime Times, Vol. 1, No. 1-2 , 1995, Page 4 en: http://www.crime-times.org/
    Insensitivity to future consequences following damage to human prefrontal cortex, Antoine Bechara, Antonio Damasio, Hanna Damasio, and Steven W. Anderson, Cognition, 50:7, 1994. Address: Antonio Damasio, Department of Neurology, University of Iowa Hospitals and Clinics, Iowa City, IA 52242.
    Selective reductions in prefrontal glucose metabolism in murderers, Adrian Raine, Monte S. Buchsbaum, Jill Stanley, Steven Lottenberg, Leonard Abel, and Jacqueline Stoddard, Biol. Psychiatry, 36, September 1, 1994. Address: Adrian Raine, Department of Psychology, S.G.M. Building, University of Southern California, Los Angeles, CA 90089-1061.
    Primidone or phenobarbital use complicating disrupitve behavior disorders, Carrie Sylvester, Anthony Marchlewski, and James Manaligod, Clinical Pediatrics, April 1994, Vol. 33, No. 4. Address not listed.
    Synthetic food coloring and behavior: A dose response effect in a double-blind, placebo-controlled, repeated-measures study, Katherine S. Rowe and Kenneth J. Rowe, Journal of Pediatrics, November 1994, pp. 691-698. Address: Katherine S. Rowe, MBBS, Dept. of Pediatrics, Univ. of Melbourne, Royal Children’s Hospital, Parkville, Victoria 3052, Australia.
    Testosterone, crime, and misbehavior among 692 male prison inmates, James M. Dabbs, Jr., et al., Person. individ. Diff., Vol. 18, No. 5, 1995. Address: James M. Dabbs, Jr., Dept. of Psychology, Georgia State University, University Plaza, Atlanta, GA 30303- 3083.
    Crime Times, Vol. 1, No. 3 , 1995, Page 5: Tomado de: http://www.crime-times.org/
    Neurologic abnormalities in murderers, Pamela Y. Blake, Jonathan H. Pincus, and Cary Buckner, Neurology, 45, September 1995, pp. 1641-1647. Address: Pamela Y. Blake, Department of Neurology, Georgetown University Medical Center, 3800 Reservoir Road, NW, Washington, DC 20007.
    Bone lead levels and delinquent behavior, Herbert Needleman, Julie Riess, Michael Tobin, Gretchen Biesecker, and Joel Greenhouse, Journal of the American Medical Association, Vol. 275, No. 5, Feb. 7, 1996. Address: Herbert Needleman, University of pittsburgh Medical Center, Suite 305, Iroquois Building, 3600 Forbes Ave., Pittsburgh, PA 15213.
    Archives of General Psychiatry, Vol. 53, June 1996.

    -NO ES LA POBREZA; porque que relacion tiene matar, violar, torturar, etc. Con la pobreza?
    En USA se demostró que la pobreza no causa la delincuencia si no que la delincuencia causa la pobreza.
    Los ladrones, con el dinero que roban no crean una empresa o se pagan los estudios, porque? la respuesta es facil; porque los delincuentes no les gusta
    estudiar ni trabajar.
    Hay delincuentes en todos los niveles sociales, pobres, ricos, clase media, etc. No es la falta de oportunidades porque muchos de los delincuentes cometen delitos cuando están estudiando o trabajando.
    -NO ES LA DIFERENCIA ENTRE RICOS Y POBRES; porque no hay una relación directa entre la distribución de la riqueza y la delincuencia, es decir los países con mas diferencia entre ricos y pobres no son los países con mas delincuencia, y viceversa, no es directamente proporcional.
    -NO ES LA FALTA DE AMOR: porque tienen el amor de sus familiares y amigos.
    -NO ES LA FALTA DE EDUCACION: porque es imposible educarlos, se escapan de las escuelas, y cuando asisten al colegio, roban a profesores y alumnos, amenazan, asaltan, etc.

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